Archive for the ‘tecnología’ Tag

2013 in review

Tuesday, December 31st, 2013

The WordPress.com stats helper monkeys prepared a 2013 annual report for this blog.

Here’s an excerpt:

A San Francisco cable car holds 60 people. This blog was viewed about 670 times in 2013. If it were a cable car, it would take about 11 trips to carry that many people.

Click here to see the complete report.

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25 de diciembre: una Navidad distinta

Wednesday, December 25th, 2013

Muy distinta, entre la pena y el estrés, pero también con gratísimos momentos.

La noche del 23 de diciembre nos notificaron que mi sobrino Daniel estaba al bordo de la muerte por una infección generalizada. Vivía en Rosarito, B.C. con su mujer, Shana, y la pequeña Karma. Hace dos años mi amá y yo estuvimos con ellos y conocimos a Shana y a la chiquita. Hace un año y medio, cuando organizaba mi mudanza de TJ a León, Daniel me ayudó con algunas cosas. Y no volvimos a vernos. Tenía apenas 32 años y, aunque lo conocí cuando era pequeño, pasaron muchos años para que volviera a verlo, en Buena Park. Lo recuerdo siempre sonriente, a pesar de las tragedias que le tocó vivir. De eso hablamos mientras me ayudaba a deshacerme de algunos muebles y objetos. Pero no tenía rencores. Supongo que el amor de Shana y de Little Karma le ayudaron a sanar sus heridas.

El 24 de diciembre amanecimos con la noticia de que había fallecido. Nadie de su familia cercana pudo viajar a Rosarito. Mi hermano Juan, su padre, llegó hasta Buena Park traído por Sharon, la menor de sus hijas. Pero no podían cruzar a México. Mi madre no fue enterada, por razones de salud, y el día transcurrió con mis hermanos, mis sobrinos y nosotros en espera de los acontecimientos subsecuentes. Pretendimos, en cada casa, hacer vida normal cocinando y pensando en nuestros chiquillos.

Uno se va habituando a que sean los mayores los que se van primero. Duele cada uno, pero las enfermedades o la edad van haciendo que la muerte de nuestros mayores sea vista como natural. Parte del proceso de vida, decimos. Pero cuando es uno de los más jóvenes, ya de la generación que sigue a la nuestra, nos cuestionamos y rebelamos. Supongo que no hay peor tragedia que perder a un hijo. Y he visto familias derrumbarse o amargarse para siempre como consecuencia, mientras veo el ejemplo de mis compadres Abundio y Haydee celebrando la vida de sus dos hijos (Carlos y Melania), arrancados en plena juventud y promesas de vida, y dándose a los demás de una manera total. Por otro lado, creo que asumimos nuestra propia muerte como algo que eventualmente llegará, pero no sé qué tanto sufra la gente  pensando en eso, porque son de las cosas que preferimos no mencionar.

Es la muerte de los otros la que nos angustia, creo. Recuerdo el libro de Simone de Beauvoir Una muerte muy dulce, autobiográfico, sobre la muerte de su madre. Me pareció terrible pero muy revelador. Y recuerdo también El país de  las sombras largas, de Hans Ruesh, sobre la vida de los inuits (esquimales) previa a su “americanización”; particularmente la muerte de los ancianos, sin drama, aceptando la realidad en su durísimo hábitat. En nuestro pasado prehispánico la muerte jugaba un papel muy importante en la vida de todos los días.  “La muerte era parte del cosmos sin cargas morales. Simplemente era.” Será que la influencia española modificó esa consideración y convertimos a la muerte en un acontecimiento dolorosísimo cargado con todos los “si yo hubiera” posibles. Y no es que no duela.

Recuerdo a Agustín (Agustín Rozada Rebollar, S.J.) el día en que las cenizas del Padre Manuelito (Manuel Rubén González Ramírez, S.J) se depositaron en Casa Manresa, la Casa de Oración de la comunidad jesuita en Tiuana. Reconoció que estaba contento porque su compañero de estudios y trabajo durante muchos años había llegado a la casa de “mi papá”; pero, dijo, extrañaría mucho al amigo, y se le quebró la voz. Y luego festejamos la vida del padre Manuelito y dimos gracias por todo lo bueno que sembró y dejó en nuestras vidas. Pero la ausencia es terrible. Probablemente eso sea lo que más tememos cuando pensamos en la muerte de alguien que no somos nosotros.

La tarde/noche del 24 la pasamos en vilo esperando la reacción de mi madre cuando supiera lo de Danny. Todos reunidos a través de mensajes de grupo en Facebook (mis hermanos Manuel, Nidia y Saúl, y yo) con los que estaban al lado de mi amá (mis hermanos Juan e Irma y mis sobrinas Jessica y Sharon). Seguramente es la primera vez en muchos años que todos nos hacemos presentes al mismo tiempo. Mi madre ni podía enterarse de nada. Primero porque el complot fue secuestrarle el iPad y el celular para que la noticia no le llegara a través de Facebook. Y luego, porque apenas podía tenerse en pie, como resultado de una confusión entre las pastillas que toma. Había mezclado las pastillas que ocasionalmente utiliza para poder dormir (un cuarto de pastilla muy de vez en cuando) con el Piroxicam que necesita por su artritis y de las cuales toma una pastilla al día.

Cuando me comuniqué con ella utilizando el iPhone de Jessy (para utilizar el Face Time), la vi como borrachita, recostada y adormilada y con dificultades para articular las palabras. Reconocí mis síntomas: presión y glucosa bajos. Irma le tomó la presión: 91/57, y le dieron líquidos con glucosa para ayudarla. Cuando decidieron llevarla a Urgencias descubrieron el asunto de la confusión de las pastillas. Era pasada la media noche aquí en León. Hoy despertamos sabiendo que está mejor y que le controlarán las pastillas para que no las confunda.

Con todo, la vida tuvo que continuar en cada casa. Yo cociné los tamales, jugué con The Book f Spells en Play Station, con mi hijo, antes de cenar. Intercambiamos regalos y me fascinó verlo entretenerse por casi una hora armando el futbolito que le compré (sí, tiene 34 años pero nos seguimos divirtiendo como siempre), poniendo cada detalle en la madera limpia y ensamblando las piezas. Yo tengo ahora, además del iPad mini, un calendario 2014 con imágenes de El Principito, dos juegos de dados para contar historias (uno para las que comienzan con “érase una vez”, y otro para las que son de acción) y una urna para dulces o galletas. Lo mejor de todo, la convivencia con Pako.

el futbolito mi galletero mis dados

Una Navidad diferente. Una Navidad en la que por razones inesperadas, los hijos de Maggie Mosqueda estuvimos todos juntos, gracias a la tecnología. Tristeza, por supuesto. Pero la vida sigue.

30 de julio: un juguete nuevo!

Saturday, July 30th, 2011

Comencé a desarrollar un sitio web. No es otro blog sino un sitio donde puedo compartir materiales, recursos, reflexiones, etc.,  en páginas distintas pero ligadas a la página principal. Ahí también ligué mi blog de tumblr y el Mapa Matemático de Luis Miguel Iglesias. Veremos para cuánto da. Se llama Matemáticas para todos y la idea es, además de las discusiones sobre educación y educación matemática,  proporcionar materiales y contestar las preguntas sobre los temas que ahí se discutan. Y que cualquiera pueda preguntar. Eso es lo que resulta cuando sí puedo trabajar en mi cama durante las primeras horas de la mañana; y no es que sea la gran cosa pero es algo que había estado queriendo hacer desde hace mucho tiempo.

Algunos detalles los he ido agregando durante la tarde, mientras aprendía a hacer algunas cosas y me daba de alta en cualquier cantidad de sitios de Google que se requerían para la configuración completa. Todavía no comienzo a subir materiales porque necesito actualizarlos primero. Pero poco a poco.

También por la tarde estuve en una mini discusión a través de Twitter con alguien que se llama @T_Applicada, de Venezuela, y quien se presenta como “Educador aprendiendo e interactuando sobre didáctica, Social Media, Web x.0, Metaversos, Robótica, Software Libre, Seguridad Informática, Neurociencia y más”. Juzguen ustedes:

  • @T_Applicada: Observamos que la #Tecnologia no está sirviendo para lograr un mundo más humano, justo y solidario. Se perpetúan viejos paradigmas.
  • Yo:  No es culpa de la tecnología, por supuesto.
  • @T_Applicada: No, pero se ha convertido en un elemento alienante que impide ver su aplicación, fin último: el servicio a la humanidad!
  • Yo: Hay muchos ejemplos de lo contrario! En fin, cada quien ve lo que quiere o le interesa.
  • @T_Applicada: A ver. Qué buenos ejemplos nos puedes compartir que ayuden ampliar (sic) la visión?
  • Yo: Muchas aplicaciones en http://t.co/ogO6c0M o las que surgen de utilizar wolframalpha.com. Y las que ayudan a la lectoescritura! (no entendió la indirecta)
  • Yo: Y son las que tengo a la mano. Pero hay todos los LMS, y demás apoyos para educación de calidad. Que no sepan cómo….
  • @T_Applicada: URL no encontrada.
  • Yo: http://engineeringisawesome.tumblr.com/ y búsquele!
  • @T_Applicada: Entendemos y compartimos la postura. Pero criticamos que el poderío tecnológico aún no genera cambios trascendentales en la humanidad
  • Yo: !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Por sus post siguientes, parece que por fin comenzó a buscar y a encontrar!

Entre mis sesiones con estas tecnologías del poderío tecnológico,  etc. fui a la playa, a la tercera emisión (primera vez que voy) del festival Surfing en el Border. Música de raggae y alguna espontánea cantando. Mucha más gente disfrutando de la playa, en familia, que la que escuchaba la música en vivo. Pero mañana será el día grande del evento. ¡Hasta un concurso de bikinis habrá por ahí del medio día! Y por la noche está anunciado el grupo chileno Gondwanna, de raggae, que me cuenta Andrés Nieves que es un muy buen grupo.

La caminata por la playa hizo que me diera hambre, y regresé a mi depa a prepararme unos tacos de camarón que, la verdad, quedaron muy buenos.

Dentro de 24 horas estaré preparándome para dar por terminadas mis vacaciones. ¡Tengo que aprovecharlas al máximo!