Archive for October, 2014

31 de octubre: el viento trajo el sentimiento

Friday, October 31st, 2014

Había comprado dos macetas de cempazúchiles hace una semana. Se trataba de no perder la tradición y de recordar a los que ya no están. Pero por la mañana me entró como una urgencia de ir a comprar por lo menos una calaverita de alfeñique, al centro. 

Fui directamente a la Plaza Fundadores, a un lado de la Plaza Principal; ahí se instala el Festival del Alfeñique cada año. Figuras de mazapán de almendra y dulce de limón, pero también toda suerte de dulces pequeños y elementos para adornar un altar. 

Terminé comprando un pequeño anafre, carbón, copal, incienso y mirra, una catrina, la calaverita,  una canastita para la fruta de dulce de limón, y pequeñas cacerolitas con comida simulada. Y entonces tuve que entrar al Templo de la Tercera Orden, franciscano, a un lado de la plaza, porque no podía contener el llanto. Afortunadamente estaba solo, y en silencio. Estuve un rato para calmarme, la punzada haciendo daño, y regresé al estacionamiento, para recoger mi carro. De camino a mi casa compré panecito de muerto.

Y entonces, mientras ponía el altar, la punzada llegó con más intensidad. Lloré mucho, mucho rato. Tristeza pura por la ausencia. Ni reclamos ni rabia. Muy tarde decidí comer algo: sopa de fideos que quedó de ayer y una torta. Cuando estaba terminando, uno de los colibríes que habían estado llegando en parejas y en tríos entró a mi casa hasta quedar suspendido sobre la mesa por un momento, muy cerca de mí. No me moví, pero mejoró mi estado de ánimo. La punzada desapareció poco a poco, aunque el sentimiento sigue ahí y mis ojos no quieren estar secos.

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Mañana por la tarde encenderé el anafre y las velas, y volveré a leer lo que escribió para mí. Será un momento muy especial. 

31 de octubre: víspera del Día de Muertos

Friday, October 31st, 2014

Regresaba de Guadalajara y la oscuridad en el autobús te trajo a mí.

Te reclamo que no estés a mi lado. Voy en el asiento #4 y tú deberías estar en el #3, pero está vacío.
Te reclamo que aunque me pediste un beso (y tímidamente te di uno en la mejilla y entré en mi casa cerrando la puerta a punto del desmayo), nunca te atreviste a darme uno ni yo siquiera imaginé pedirlo. Inmediatamente siento la punzada en mi cuerpo, cuatro dedos abajo de la clavícula izquierda,  y te escucho diciendo mientras me digo que éramos dos hijos bien portados que nunca hubiéramos roto las reglas. Te digo me digo que tienes razón, mi mano sobre ese piquetito que se va disolviendo mientras la  lagrima que acompañaba al reclamo da paso a la sonrisa. Estamos tranquilos, ya sé. Hasta que me vuelva a dar rabia y te reclame o te convoque.
Hasta el fin de los tiempos

Hasta el fin de los tiempos

30 de octubre: cansancio y gripe

Thursday, October 30th, 2014

Han sido tres días muy intensos. Y lo que falta.

El 27 por la noche tenía ya el plan de irme a Guadalajara a llevarle a Pako sus documentos para que viaje mañana a Mexicali, porque no me parecía sensato mandarlos por paquetería. De ahí me iría a Amatlán y a Tepic, para regresar el lunes o el martes. La SEG no había dado señales de que se llevaría a cabo la reunión que habían solicitado conmigo, para lo de PBL. Pero antier muy temprano se reportaron: la reunión sería a las 4 P.M. en sus oficinas. Noel y yo comimos mientras nos poníamos de acuerdo, sin anticipar mucho de qué se trataría. Yo había dicho que no apostaba nada y que lo que saliera era bueno. Y salió. Tres horas de reunión que terminaron con un proyecto redefinido y de ejecución inmediata, que deberá estar terminado completamente en enero.

Ayer me fui a Guadalajara muy temprano, sabiendo que tendría que regresar a León por la tarde para poder comenzar a trabajar hoy. Porque en el curso de la reunión fui esbozando detalles del diseño que se me iban ocurriendo para dar respuesta a las inquietudes de Dalila, mientras me daba cuenta de que no hay nada que podamos asummir en cuanto a lo que saben de PBL. Más bien hay que partir de que hay que explicitar todo lo que a mí me parece evidente.

Ir a Guadalajara y comer con Pako mientras nos ponemos al corriente en lo que cada uno trae entre manos, es siempre un placer. Para las 2:30 habíamos terminado lo importante, pero decidí esperar a ver si me reunía con mi sobrina Daniela para entregarle sus encargos, que han estado tres meses en la camioneta de Pako. Estuve tres horas en la Gran Plaza, y no fue posible que nos encontráramos. Pako me recogió a las 5:30 para llevarme a la Central de Autobuses, y llegué a mi casa a las 10 P.M. Con una ampolla en cada talón y completamente adolorida y con migraña.

Un Excedrin Migraña al salir de Gdl me permitió descansar un poco y relajarme en el camino. Suficiente para poder conversar con mi fantasma y recuperar la sonrisa que traía perdida en un reclamo. Otro Excedrin para dormirme en la madrugada 😦

Hoy reconstruimos el proyecto, por la mañana, y por la tarde me dediqué a poner por escrito y en gráfico los detalles importantes que salieron durante la reunión del martes. Subida en mi cama, todavía adolorida como resultado del viaje más un inicio de gripe de lo que no puedo culpar a nadie más que al estrés. Pero terminé el documento. Y mañana yo no tengo que ir a Guanajuato. Sigue esperar a lo que Noel traiga mañana de la reunión donde quedarán ya establecidas fechas, pagos, entregables, etc. Sabemos ya que iniciaremos las sesiones de trabajo con maestros  el 15 de noviembre, pero el 8 debo tener los materiales preparados para capacitar con ellos a Noel y Aurora, y de paso ponerlos a prueba. Excepto por el 21 y 22 que son los días del Congreso aquí en la ciudad, y que esperamos sean riquísimos en experiencias y colaboración, tenemos ocupados todos los sábados hasta enero, y entre semana estaremos retroalimentando en línea a los participantes. Y luego habrá que redactar todos los reportes. Claro que esperamos beneficios suficientes 😉

Por lo pronto el fin de semana es de convivios varios, incluyendo Poética de la muerte el domingo por la tarde en Guanajuato. Será un domingo rico en experiencias y comida.  Hasta pienso quedarme en Gto. para regresar el lunes temprano a León 🙂  Seguro que con eso voy a enfrentar la semana con mucho ánimo.

27 de octubre: Un muy buen día

Monday, October 27th, 2014

No sé exactamente cuál fue el sueño de anoche, pero hizo que este día me sintiera muy a tono con su luminosidad.

Después de los intermitentes apagones de anoche, que hacían sonar la alarma de la estufa y arrancar el motor del refri, me decidí a levantarme a desconectar todos los aparatos. Por eso no me dormí tan pronto como hubiera querido. Creo que la última vez que vi el reloj pasaba de las once.  Mientras el sueño llegaba, mi pensamiento voló a donde siempre; eso sí lo sé de cierto 🙂

Mi organismo no quiere saber de cambios de horario y, como no tengo obligación de salir de casa ni de cumplir con agendas, sigo despertando a la hora de siempre, que desde esta semana corresponde a las 5:30 A.M. Los pájaros están en la misma sintonía y cuando bajo por el primer café ya rondan esperando su ración de alpiste.

El café me lo tomo despacio mientras leo los titulares de los periódicos, en línea; checo los mensajes de correo, las notificaciones de Facebook y Twitter, y respondo lo que sea necesario. Después saludo a la comunidad y me retiro para organizarme.

Seleccioné la ropa sintiéndome contenta y atisbando la mañana llena de sol. Y así ha transcurrido. ¡Hasta conversé con doña Silvia mientras preparaba la comida! Porque seguir con el horario “regular” implica que tengo hambre a la hora de siempre, no a la que marca el reloj (que de por sí no acostumbro seguir). Tal vez a eso se refería el consejo de poner atención a los demás y sus necesidades.

Hace un rato me llamó Pako porque recordó que hace dos días lo desperté (como a medio día), y quería saber sí era urgente. Afortunadamente no. La conclusión de la breve conversación es que tal vez vaya yo a Guadalajara antes del viernes. Un viaje rápido, que podría alargar en función de los pendientes que se resuelvan de aquí a entonces.

Y hoy no hay juego de Serie Mundial. Los programas en los canales del cable están para llorar. El Jazz por la tarde de La Colmena Radio iba muy bien hasta que llegó el spot de Morena (aghhhh) que, afortunadamente duró poco y bastó con apagar el aparato momentáneamente.

Quedan como tres horas muy aprovechables para terminar un libro. Y a eso voy.

22 de octubre: Una luz por Ayotzinapa

Wednesday, October 22nd, 2014

Tomar la calle otra vez. Salir a manifestar la indignación, la repugnancia por los hecho que nos dañan a todos  y a hacer sentir el apoyo a las familias de  las víctimas directas. Es la segunda marcha en León y esta vez fue mucho más numerosa. Inédito que circuláramos por el Blvd. López Mateos en lugar de ir por la calle Madero, que es la ruta más corta para ir del Arco de la Calzada a la Presidencia Municipal, en la Plaza Principal.

Niños, ancianos, minusválidos y muchos jóvenes. Hasta un juglar, que salió ahí por el barrio del Coecillo, se unió para corear las consignas acompañado por su guitarra. Muchos automovilistas acompañaron con el ruido de los claxons. Muchos trabajadores gritaron también al paso de la marcha.

Entramos al centro dando vuelta por Av. Hidalgo. Triste que al pasar frente a la Fuente de los Leones, ya muy cerca de la Plaza Principal, una persona sentada en una de las bancas grito “al cabo ya están muertos, para que marchan”. ¿Asumimos que mucha gente literalmente se tira al gozo después de la muerte de alguien querido? ¿O será que no quieren a nadie realmente? ¿O tal vez que en su medio la vida y la muerte no tienen el mismo significado que tienen en el mío?

Es decir, sé que para morir nací, como dice una de mis canciones definitorias (La chancla), y sé que, eventualmente, todos vamos a morir, los que amamos y los que no. Pero las ausencias duelen, como dijo el Padre Agustín Rozada S.J. cuando murió el Padre Manuel González S. J. Mis ausentes me duelen, mucho, a pesar de los años.  Duelen de una manera especial aquellos que fueron muertos en la flor de la vida, de manera repentina, sin enfermedad que nos preparara para el desenlace, sin edad para decir que estaban llegando al límite.

Así estos jóvenes estudiantes, algunos muertos en plena adolescencia. Sí, yo también creo que están muertos, que la demora en comunicarlo es una estúpida “estrategia” para esperar a que se aplaquen un poco los ánimos confiando en nuestra poca memoria, en que habrá algún tipo de evento o distracción que desviará la atención del horror. Pero no puede evadirse la responsabilidad de denunciar y de pedir justicia y castigo para los culpables, aunque de alguna manera todos lo somos por haber permitido que la impunidad y la corrupción se apoderaran de nuestas ciudades.

Tal vez el mensaje más significativo sea el que portaba esta chiquilla:

Quisieron enterrarnos pero no sabían que éramos semilla

Quisieron enterrarnos pero no sabían que éramos semilla

13 de octubre: necesitaba recuperar mi paz

Monday, October 13th, 2014

Muchas cosas terribles pasan en este país donde cada día se destapa una nueva fosa para encontrar más cadáveres. Todo el país parece un enorme cementerio. Y, por supuesto, cada nota roja es amplificada para aprovechar la resonancia. Eso, y la desvergüenza y falta de humanidad de los políticos que ya están lucrando con el dolor sin dar respuestas. El encantador de bobos (aka el Peje) permanece agazapado, esperando el momento de capitalizar todo lo que sea posible.

Mientras, la vida con sus problemas cotidianos continúa de este lado. Unos se mantienen alejados de todo lo que suene a la realidad a través del fútbol, o los eventos masivos; otros, incluida yo, con los eventos gratuitos o transmitidos por la radio de la Universidad de Guanajuato o el Canal 22. No se puede estar pensando permanentemente en la suerte de los normalistas, o los crímenes en el Edo. de México, o en cualquiera otro de los frentes de conflicto sin volverse loco y terminar en una profunda depresión.

Hoy, aunque he estado atenta a lo que ocurre en el país, a asuntos educativos y en temas de matemáticas, decidí salir a hacerle frente a American Express o quién quiera que se esté tratando de aprovechar. Por eso fui a la Condusef y parece que todo se resolverá de la mejor manera, toda vez que los que pretenden sacarme dinero no tienen ningún elemento para hacerlo. Mañana tendré que volver, pero me siento muy tranquila.

Y por la tarde me puse a hacer bolillos. Amasar siempre me ayuda a relajarme, y el olor del pan recién hecho me devolvió la calma.

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Compartida la receta me dedico a saborear el pan, acompañando una taza de chocolate, mientras disfruto de una tarde fresca y con una ligera llovizna.

Y si todo va bien, chance y sí me voy a recorrer tierras nayaritas unos cuantos días.