Archive for June, 2014

21 de junio: Cuento de una tarde de verano

Saturday, June 21st, 2014

16:00 horas
Es mi novia desde hace una semana, y estoy muy entusiasmado. La chica más guapa de tercer semestre, y me dijo que sí después de unas cuantas salidas en plan de cuates. ¡Ni yo me la creo! No soy muy popular entre las chavas porque no me gustan mucho las fiestas ni andar en bolitas.

No es mi primera novia pero es la primera vez que tengo unos ahorros para invitar a una al cine. ¿Vamos a ver Troya? le dije, sabiendo que Brad Pitt es uno de sus galanes preferidos, a pesar de la edad. De esas cosas que no entiendo pero que no me importan. Lo que quiero es estar con ella, ver la película y comentarla en algún café al salir del cine. Eso me hace mucha ilusión: platicar con ella.

19:30 horas
La llevé a su casa en cuanto terminó la película. Mi idea de continuar juntos un rato, mientras comentábamos la película y tomábamos un refresco o un café, murió apenas nos sentamos en nuestras butacas. Le dije “No vayas a llorar con la muerte de Aquiles”, me contestó entre furiosa y confundida: “Me hubieras dicho que ya la habías visto; fuiste tú el que propuso ver esta película. Yo hubiera venido con mis amigas”. Ya no habló más. En silencio salimos y en silencio la acompañé. Ni siquiera le dije que la historia la leí hace un par de años.

Corrección: No, no soy muy popular entre las chavas porque no me gustan mucho las fiestas ni andar en bolitas. Y porque se me ocurre comentar lo que leo.

 

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14 de junio: Día del padre

Saturday, June 14th, 2014

Mañana es día del padre. Por supuesto que no es el unico día en que recuerdo a mi padre. Hoy, por ejemplo, lo recordé cuando decidí ponerme un vestido, a tono con mi ánimo renovado. No es como me veo sino como me siento, dije, recordando cuando, al preguntar cómo me veía con algún atuendo, me respondía muy seriamente con otra pregunta: “¿cómo te sientes?” Sí yo respondía “bien”, lo que seguía era una afirmación de su parte: “Entonces te ves bien”. Es decir, no dependo de la apreciación ni de las expectativas de los demás. ¡Y le agradezco tanto que me haya ayudado a crecer de esa manera, atenida solamente a mi propia opinión consciente respecto a cualquier decisión que tome!

Claro, significa también que me hago cargo de los resultados, de la incomodidad que puedo generar en algunas personas. Pero es su problema y no el mío, aún si termina en una exclusión, la pérdida de una o varias amistades, o lo que sea. No soy perfecta pero soy como quiero ser sin entrar en contradicciones conmigo misma, de otra manera no tendría tranquilidad. Y eso se lo debo a mi padre.

Educar a mi hijo en esa misma línea no resultó sin dificultades al principio, confrontado a dos percepciones diametralmente opuestas de lo que es valioso e importante. Al final Pako tiene un perfil muy parecido al de mi padre, lo que ayuda mucho a nuestra convivencia. Es curioso escucharlo hablar de los antojos de mi pueblo como sí ahí hubiera nacido o vivido por algún tiempo. Y elogiar lo que mi amá cocina, igual que lo hacía mi pá.

Me queda claro que cada uno formamos el recuerdo de nuestra infancia de una manera particular y única, y que muchas veces la imagen del padre o de la madre no es la misma para cada uno de los hermanos. Lo hemos constatado muchas veces en los últimos tiempos. Pero ahí están las fotos, los vídeos, las cartas, las coincidencias y el propio recuerdo de mi madre y algunos parientes que dicen que mi padre era como yo lo recuerdo en su trato conmigo, especialmente. Puedo decir, sin riesgo de que alguien me contradiga, que estaba orgulloso de mí, con todo y las penas que le hice pasar con mis ridiculeces de adolescente.

Pako llegó tres meses después de que él se fue, y no hay nada que me hubiera gustado más que haberlos visto compartir algunos momentos. Pero agradezco todo lo que me dio y que yo he podido pasar a mi hijo. Mi madre ha ayudado a que eso se haya logrado, en una muy buena medida.

Donde quiera que estés, Profe, mi agradecimiento y todo mi amor te acompañan.