Archive for March, 2013

24 de marzo: qué manera de perder el tiempo!

Sunday, March 24th, 2013

Pero estoy muy relajada. Me levanté tarde (me acosté como a las 2 de la mañana!) y desayuné con calma. Luego me fui al Mercado de Granjeros de la Ciudad, de paseo. Solamente compré miel de agave, porque tengo antojo de torrejas, pero curiosee todos los puestos. Artesanías, productos caseros (pan, mermeladas, conservas, etc.), comida, masajes, y un taller de mandalas. En el camino me encontré a Gaby Naranjo, conversamos y nos apuntamos al taller de mandalas donde hicimos unos “Ojos de Dios”.

El Mercado de Granjeros de la Ciudad

El Mercado de Granjeros de la Ciudad

Artesanías

Artesanías

Comida y productos artesanales

Comida y productos artesanales

Taller de Mandalas

Taller de Mandalas

Mi Ojo de Dios!

Mi Ojo de Dios!

Y el de Gaby!

Y el de Gaby!

Luego me fui a caminar a uno de los outlets, nomás bobeando aunque sí se me antojaron algunas cosas 😦
Pasé por otro súper buscando la manteca con sabor a mantequilla que quiere mi má, pero no encontré. Supongo que ya no la venden, o no la venden en León (como muchas otras cosas).

La tarde la pasé arreglándome las uñas, exfoliando mis pies y manos, y consintiendome.  Creo que lo único de sentido común fue revisar el pronóstico del clima en Buena Park para la próxima semana, y otros detalles del viaje. Y se me fue el día! Pero creo que por la mañana tendré ya muy claro lo que quiero escribir y compartir. Digo yo, claro.

Lo bueno es que realmente descansé. Y que me voy a dormir temprano .

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22 de marzo: comienzan las vacaciones!

Friday, March 22nd, 2013

Pues llegaron las vacaciones de Semana Santa! Dos semanas en el Colegio y solamente una en la universidad. Pero a partir de hoy soy chino libre!

Y bueno, el día estuvo movido: Colegio de 7 a 8:30, aunque solamente había cinco alumnas! Medio comenzamos un tema y terminamos conversando. Luego asistí a una muy interesante conferencia en la Ibero: Estética de la Mirada, a cargo de Diego Lizarazo; me gustó, la verdad. Y luego me fui a comer con la Maluquita, su mamá y su chiquito a Argentilia; excelente comida pero mejor compañía. Pasamos un muy buen rato, y casi a las 5 P.M. tomé el camino a mi casa. De paso llegué a buscar el encargo de mi má, que no encontré.

Viernes es día en que la señora Silvia viene y pone orden (más o menos), de manera que no tengo que preocuparme mucho porque, por lo menos, este espacio se ve ordenado. Y después del rato que necesito para ponerme cómoda e instalarme frente a la lap, he estado escuchando música y organizando los libros que pretendo leer en estos días, antes del viaje. Pero también he estado organizando la visita de mis alumnos de la Ibero Tijuana a León. Con Ramón, la instalación en la jacaranda talada de la Av. González Bocanegra. Con Cristina Godoy, que llegará un par de días antes que el resto de la comitiva, el ir a recibirla e instalarla aquí en la casa, esperando que lleguen los demás.

Es una delicia poder dedicarse al dolce far niente, saborear con calma una copa de vino, escuchar canciones (cosa que no hago a menudo), chatear, y anticipar la visita de amigos que vendrán mañana. Hasta la comida sabatina tengo prevista (otra cosa que no hago a menudo): couscous con vegetales y garbanzos. Y hasta puede que prepare un poco de humus.

Escucho a Sabina y a Serrat en el Luna Park, en You Tube. Dos horas y media de música y bromas entre ellos. Y la verdad es que el rato se ha pasado volando. Ha sido un excelente día en el que mi programa de verano se va definiendo sin complicaciones. No puedo pedir más.
A descansar!

20 de marzo: llegó la primavera!

Wednesday, March 20th, 2013

Pero amaneció nublado de nuevo, aunque no frío. El Wolfram Alpha dice que mañana puede llover, pero que para el viernes tendremos un día muy soleado y cálido, como anticipo de las vacaciones. Ojalá.

Hoy no pude ir a clases por segundo día consecutivo, aunque estaba preparada para levantarme temprano y llegar a tiempo. El malestar que antier comenzó con un ojo lloroso se convirtió en una baja de azúcar y presión, etc. que me provocó mareos, náuseas y dolor de cabeza. Ayer al medio día ya no podía bajarme de la cama sin marearme y hoy todavía tenía el malestar cuando sonó el despertador. No es grave, ya sé porque esto es recurrente y de toda la vida, pero me impide manejar y, como ayer, hasta levantarme de la cama. Lo bueno es que los martes viene doña Silvia y se puede quedar hasta las 4 o 5 P.M. Y lo mejor es que yo tenía el refrigerador surtido y no necesitaba cocinar (había carpacio de atún, queso brie y baguette).

Pero luego no pude dormir porque mi lado izquierdo continuaba experimentando molestias (además del ojo lloroso) y porque por mi cabeza pasaban montones de tonteras sin sentido ni importancia. A la media noche me tomé un relajante y prrobablemente me quedé dormida alrededor de las 2 de la mañana, pero estaba despierta a las 5:40. Excepto  que me mareaba. Y más por la falta de sueño.

Mi angustia era mayor porque hoy teníamos la reunión con la SEG, en la oficina de Noel, pero entonces llegó un mensaje diciendo que la habían cancelado! Igualmente, la comida con la Maluquita se canceló porque el chiquito sigue enfermito y no era conveniente sacarlo. En suma: no fue tan grave el quedarme en casa y en cama tanto como ha sido necesario. Claro, habrá que ver cómo recupero las horas de clase perdidas con las niñas (una hora con un grupo y tres con el otro, que es el más adelantado). Mis alumnos de ingeniería no sufrieron por falta de clase porque tuvieron que asistir a una conferencia 🙂

Me siento bastante mejor, aunque no estoy totalmente restablecida (iba a decir en mis cinco sentidos pero recordé que nunca lo he estado). Por lo pronto ya envié mensajes que tenía pendientes y organicé lo que tengo que entregar de aquí al viernes.

Mañana sí será un día pesado porque tengo clase de 7 a 8:30, de 11 a 13 y de 15  a 17 horas (porque la clase del martes por la tarde  se pospuso para mañana, por el alumno, afortunadamente). Y es obligatorio descansar en los intermedios y comer en donde haya comida ya hecha. La semana terminará y descansaré todo lo posible antes de emprender el viaje a L.A.

Estoy más tranquila que ayer y siento menos molestias. Eso debería ser una buena señal de que voy a dormir suficientemente.

18 de marzo: fin del puente

Monday, March 18th, 2013

¡Pues se terminó el puente! Lo bueno es que mañana tengo clases de 7 a 8:25 y de 15 a 17 horas, y ¡ya! Y no terminé de calificar, porque mi ojito izquierdo amaneció llorando inconsolablemente mientras el derecho estaba más que divertido y, peor, la fosa nasal izquierda moqueaba mientras el ojo lloraba. Mi hermano médico recomendó gotas cada cuatro horas y el uso de anteojos oscuros mientras me recupero. Va mejor pero todavía molesta un poco. Y por supuesto que no puedo trabajar por ratos largos (chateo de vez en cada rato, nomás).  Eso sí, lavé toda mi ropa.

Cuando salí a comprar las gotas aproveché para que me recortaran el pelo. Lo de siempre: las y los peluqueros hacen caso omiso de mis peticiones. Yo digo que no me gusta que me degrafilen y ella (esta vez) dice “de acuerdo, solamente le voy a hacer un par de capas ligeras para darle movimiento” y termino con una melena degrafilada, tanto que pasará un par de meses o más para que recupere el largo y la forma que quería. Y el asunto es que, dicen ellas y ellos, como yo lo quiero es demasiado marcado y no está de moda. Como si a mí me importara un comino la moda! Pero una vez que cortaron no hay nada qué hacer más que resignarse… y buscar otra peluquería.

Lo poco que he hecho es organizar la lista de bares y antros seguros sugeridos para mis alumnos que vienen de Tijuana a los Interculturales del Sistema Jesuita. Llegarán el 6 de abril y quieren salir a divertirse; y ponerme de acuerdo con algunos amigos acerca de una instalación que Andrés (antes Ramón), uno de mis talentosos ex alumnos en este grupo, quiere hacer en un árbol… y escogimos la jacaranda talada en la esquina de Bocanegra y Shubert.  Nomás se necesitan algunos apoyos.

Mañana todavía tengo algunas horas para terminar mis pendientes. Ahora nomás me vuelvo a poner gotas y me voy a dormir!

17 de marzo: paseo a Aguascalientes

Sunday, March 17th, 2013

Pues ya terminé mi tour! Alma Rosa y yo nos fuimos a Aguascalientes a comprar bordados, aprovechando mis puntos Banamex que no había gastado porque según yo la tarjeta estaba vencida. Lo bueno de ser tan distraida: ahorré de manera involuntaria 🙂  Afortunadamente más de la mitad de las tiendas de la calle Nieto estaban cerradas, porque hubiéramos terminado endeudadísimas!

El paseo fue muy agradable, con un clima parecido al de ayer: soleado pero no caliente. Nos fuimos por la carretera libre, sin problemas y sin correr. Llegamos directamente al centro de la ciudad a tomarnos un café en el Sanborns, en un edificio muy bonito. En la plaza principal se desarrollaban actividades diversas para animar a las familias. Un domingo muy provinciano en una ciudad muy tranquila.

Nos fuimos a la calle Nieto, que Alma Rosa recomendó como el mejor lugar para hacer las compras. Y sí encontramos muchas cosas hermosas y nada caras. Hasta un mantelito conseguí para mi mesa, a un precio ridículo. Muchas cosas  se me antojaron pero no las compré, como las sombrillas bordadas (para los próximos días de calor y sol) o los abanicos, y los rebozos.

Hallazgos en Aguascalientes

Hallazgos en Aguascalientes

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Recorrimos toda la calle hasta que se terminaron los puntos y el efectivo que llevábamos (no aceptaban tarjetas, gracias a Dios). Terminamos en una dulcería comprando antojos: dulces de guayaba y nueces garapiñadas.  Y nos fuimos a comer, frente a la catedral, un delicioso pozole.

No había mucho más que hacer y regresamos a León pasando por Lagos de Moreno. Eso sí: platicamos todo el viaje.  Y prometimos ahorrar para volver.

Han sido dos días divertidos, relajantes y llenos de amistad. Mañana es día de trabajar en mis pendientes y de preparar una botana salada que debo llevar al Colegio. Por lo pronto, es hora de descansar!

16 de marzo: paseo en Guanajuato

Saturday, March 16th, 2013

Pues sí, me fui a Guanajuato como lo tenía previsto aunque el viaje fue mucho más divertido y animado de lo que esperaba. Porque iba a irme en mi carro, sola. Planeaba hacer mis recorridos, comprar los dulces, ir a la Feria del Libro y regresar temprano. Pero por la mañana me llamó Alma Rosa y se ofreció a pasar por mí, pues ella iba a un compromiso con sus amigas. Pasó como a las 11 de la mañana, acompañada por una de sus amigas (que resultó ser la cumpleañera) y luego fuimos a recoger a otra antes de salir a carretera.

Conversamos todo el camino y solamente paramos para cargar gasolina. Alma Rosa escogió la carretera libre que yo no había transitado. Llegamos al centro de Guanajuato a reunirnos con la amiga que faltaba. Ellas se fueron a atender su compromiso y yo a realizar mis recorridos. Quedamos de vernos en el estacionamiento a las 5 P.M.

Crucé el Mercado Hidalgo nomás por los colores y olores, y luego por el Parque de San Fernando para llegar a la Universidad, dando un paseo. La Feria del Libro se desarrolla en el edificio anexo, el Ex Hospicio de la Compañía de Jesús. Practicamente no había más gente que los expositores, lo cual es triste. Encontré una edición bastante decente y económica de Rayuela (otro de los libros que tenía que recuperar), y compré un par de separadores para regalar. Hay muhos libros para niños y lo que se ofrece está a precios accesibles, aunque no hay una gran cantidad de títulos o temas.

Caminé por el centro para llegar a un cajero (porque en algún momento perdí parte del dinero que llevaba) entrando a los comercios para bobear. Encontré cosas interesantes pero no compré nada. Tomé un delicioso café turco acompañado por un dedo de novia en el Falafel de la calle Truco y recorrí la zona de la plaza principal antes de regresar al mercado.

Compré muchos dulces: los alfajores y la fruta cubierta para mi mamá, los enchilados para Jessy, los rollos de guayaba, de higo y de coco, los arrayanes en azúcar, las cajetas, y unos cuantos más. Una muñeca (vestida de azul) de cartón para mi má, para que recuerde su infancia. Luego me comí una muy buena torta de carnitas con un Boing de mango (mmm) en el mismo mercado (el bolillo de la torta es excelente, casi como un birote de Guadalajara) y salí rumbo a la dulcería fina que se encuentra a unos metro, para completar mi carga de dulces.

Regresé al parque de San Fernando a revisar mis mensajes y relajarme viendo pasar la tarde y la gente, y a las 4:30 me encaminé al estacionamiento. Alma Rosa y sus amigas estaban llegando también. Nos fuimos a la casa de Tere (la amiga que vive ahí) a conversar y tomar un refresco. Un rato muy agradable en un grupo que me hizo sentir como si fuera miembro habitual. Pero había que regresar a León.

Fue un día soleado aunque no caluroso, caminé mucho, comí deliciosamente, tengo nuevas amigas, y mi librero recuperó un libro importante. Mañana yo pasaré por Alma Rosa para irnos a Aguascalientes.

Ahora a descansar y dar gracias por tantas cosas buenas.

15 de marzo: bienvenido el puente!

Friday, March 15th, 2013

Hacía falta un fin de semana largo para estar en casa. Aunque tengo planeados dos paseos, confío en que tendré tiempo suficiente para revisar tareas y descansar antes de los cuatro días de trabajo (y menos) previos a la Semana Santa.

La mañana del sábado seguramente iré a Guanajuato a comprar los dulces antojos de mi má, y a ver que hay en la Feria del Libro que anuncian ahí, y no mucho más. Y por la tarde revisaré tareas. El domingo iré a Aguascalientes a comprar algunos bordados para llevar de regalo. Es un viaje un poquito más largo pero planeo irme en autobús, comer algún antojo, bobear un rato y regresar temprano.

El lunes será de relajamiento total. Tal vez cortarme un poco las mechas, caminar sin prisa y organizar mi semana. Tengo trabajo pendiente y una reunión importante para el miércoles. Además, anuncié que el siguiente periodo escolar no estaré ya en el Colegio, y ahora toca ponerlo en limpio y conversar con los coordinadores para que vayan organizando el relevo. Y es que esta mañana sí me quedó claro el efecto de la manejada tempranera. En algún momento grité porque un imbecil se atravesó de lado a lado de la avenida, y comenzó a dolerme la cabeza. Con un par de detalles extra ya tenía la contractura del cuello!

Hoy tenía planeado ir a Sapica y aprovechar los masajes que promociona Betty Galván, pero Banamex me hizo perder el tiempo.  Eso y tener que regresar al Colegio para que me entregaran el cheque de este mes, porque por la mañana el contador “salió y quién sabe dónde ande” dijo molesta la señorita cajera (“no soy recepcionista” aseguró) que no conoce lo que es el espíritu de servicio, evidentemente. La misma falta de espíritu de servicio que exhibió el cajero de Banamex, diciéndome que “no se puede verificar al propietario de la cuenta antes de hacer el depósito”. Sí, claro: uno hace un depósito con el riesgo de que cualquiera se equivoque y el dinero vaya a parar a otra cuenta, ¿no? Y no es que todos los cajeros padezcan del mismo mal, porque en la misma sucursal del banco me han atendido muy bien en otras ocasiones. Tal vez era mal día.

Como sea, al regresar de mis vueltas pasé un buen rato dedicada a preparar mi comida vegetariana (comí carne por la mañana): sopa tarasca (de frijol negro) y capirotada. Eso sí es relajante. Y con lo frío del día sí se antojaban la sopa y el postre calientes.

La tarde no está para salir, así que chateo desde mi cama (como lo hacía en Playas), y me voy relajando para domirme temprano. De las cosas buenas: una breve conversación con Pako y unos mensajes de intercambio con mi má. Y ya es hora de cerrar todo!

14 de marzo: necesito reorganizarme

Thursday, March 14th, 2013

Mi amigo Elías me reclama, con razón, que tengo muy abandonado mi blog. Y es cierto. Por alguna causa, desde que llegue a León siento menos esa paz que me ayudaba a cerrar el día reflexionando sobre lo acontecido. Siento como demasiado ruido alrededor mío y eso también puede explicar, en parte, que me sienta cansada al terminar cada jornada aunque haga mucho menos que lo que acostumbraba a hacer en Playas. Mi tarde no termina a las 7 u 8 P.M. sino que a veces me dan las 10 y apenas voy terminando de organizarme para dormir. Y luego tiene que pasar un rato en lo que logro conciliar el sueño.

Solamente me levanto una media hora antes de lo que lo hacía en Playas, en razón de la distancia que tengo que recorrer cada mañana para llegar al Colegio. Tal vez es ese recorrido lo que me estresa y cansa: los ciclistas que circulan sin luces y no respetan sus altos o se cruzan en diagonal. Los automovilistas que van por los tres carriles como si fuera paseo, que invaden los carriles sin precaución o que deciden dar vuelta sin avisar. Y hay que ir más que alerta. Y la subida al Cerro Gordo en tres carriles que, a esa hora, son insuficientes. En total 25 minutos para recorrer unos 12 Km, si no hay contratiempos.

Extraño el poder caminar un rato por la playa, para relajarme. Aquí no tengo esa posibilidad, y me hace falta. Extraño la conversación de las amigas por las tardes en mi casa, en los cafés de la playa, en el TRESS, en la oficina de la Morra, en la de Magui Saucedo  o la mía, y en los pasillos. Extraño a mi comadre Haydee y sus apapachos. Y sí: extraño la reunión dominical en la Ibero, con Agustín  y el grupo de amables personas que integran esa comunidad. Y claro, extraño ver a mi madre por lo menos una vez cada tres semanas.

Y no es que me sienta sola. En todo caso vivo tan sola como quiero y no más que antes. Y tengo cerca a mi hijo y mis hermanos y disfruto de los paseos a Amatlán, Guadalajara y Tepic, y empleo el mismo tiempo que para ir de Tijuana a Buena Park. Hasta puedo ir al D.F. a pasar un fin de semana (eso es otro ajetreo). Por otro lado, disfruto mi casa.

Trabajo mucho menos horas: ocho a la semana en la Ibero y diez en el Colegio, lo cual me deja libre la mayor parte de la semana. ¡Y sin embargo siento que el tiempo no me rinde como yo quisiera! Tal vez me falta organizarme y ponerme horarios… y respetarlos. Generar rutinas para concentrarme, a ratos, en los temas que tengo pendientes. Y atenerme a ellas como si fuera obligación.

Y por eso es importante que retome esto: para permitirme organizar mi cabecita loca (diría el padre Manuelito), para ir atando los cabitos que van quedando sueltos, para poder revisar, de tiempo en tiempo, si he avanzado algo o sigo en las mismas.

Por lo pronto este fin de semana largo me permitirá actualizar mis cursos y generar los materiales que necesito ante las enormes dificultades algebraicas y de razonamiento de los alumnos de ingeniería, y las algebraicas y de manejo de decimales de las niñas del Colegio. Y luego tendremos el periodo de Semana Santa y de Pascua para visitar a la familia en L.A. Espero comenzar abril mucho más organizada.