Archive for October, 2012

Fun Geogebra Applet: Kicking a Field Goal

Tuesday, October 23rd, 2012

Fun Geogebra Applet: Kicking a Field Goal.

22 de octubre: estoy donde quiero

Monday, October 22nd, 2012

Es decir que estoy en paz. Con esa conciencia amanecí hoy. Y supongo que esta conclusión se deriva de todo lo que ha pasado en los últimos tiempos pero, especialmente, las dos semanas anteriores. Sí, el taller en Tijuana Innovadora es parte de lo que me gusta hacer. Pero también la convivencia con mi familia y mis amigos.

Llegar a Tijuana fue comenzar a correr: del aeropuerto a Otay, para ir a la Delegación del ISSSTE y preguntar por mi trámite y, mientras Servando (quien se ocupa de eso) llegaba, tramitar mi permiso de internación para poder ir a Buena Park. Terminé como a las 11:30 y regresé al aeropuerto para recoger la maleta que dejé guardada y encaminarme al hotel, en la Zona Río. Autobuses y taxis de ruta, porque parece que los taxistas de Tijuana prefieren rodar vacíos que ofrecer tarifas razonables. Un baño y a Playas, donde me esperaba mi comadre Haydee para comer.

Un placer estar en casa de mi comadre. La atención de siempre, el afecto, y la deliciosa comida que prepara. Platicamos un buen rato antes de que llegaran Dulce y Anna, y luego Gaby. Nomás el compadre no llegó. Aunque apenas fueron un par de horas, lo disfruté mucho. De ahí Dulce me llevó a atender un compromiso que o no había yo registrado o de plano había olvidado. Eso impidió que pudiera saludar a mis amigos en la Ibero o caminar así fuera un momento por la playa 😦

Dulce me esperó en el Sanborns de la Revu, donde me reuní con ella para ir a ver si entrábamos al Festival del Tequila, en la misma calle. Decidimos que mejor nos íbamos a platicar al hotel, y luego a cenar. Largo el chal! El destape de Rubén como rector de la Ibero Tijuana (mañana toma posesión) ha movido muchos resortes y ha hecho que algunas personas busquen al equipo de la ex DGSEU (ahora tiene otras siglas) para hacer caravana. Lo más divertido: hubo quien me encontró en el CECUT y confundió el motivo de mi estancia en Tijuana, de modo que se regresó para saludarme muy amablemente después de años de no dirigirme la palabra! Eso y muchas más anécdotas sobre nuestras experiencias desde que dejé Tijuana. Y todavía no pasan tres meses desde entonces!

El viernes lo primero era el taller, y desde las 8 de la mañana estuvimos presentes, lo cual fue bueno para poder resolver en lo posible los problemillas que surgieron con la organización. Terminamos en punto de las 12:30. Mi plan era comer con Ale Castillo a las 3 P.M. en el Applebees, pero me informaron de otra actividad que no estaba en mi agenda. En el hotel organicé mis cosas y acordé con Dulce y la Lore que nos veríamos por la tarde para hacer algo, al estilo viejos tiempos. Todo mundo sabe que hay cosas que no decido yo. Y así fue otra vez! Había un desorden vial que me hizo dudar en tomar un taxi para ir a Otay, lugar de la cita. Y qué bueno que lo dudé porque a continuación se produjo tremendo apagón en toda la zona fronteriza: adiós semáforos, internet, teléfonos, etc.

En el Applebees comí con mis pandas, Alejandra y Janet, aunque tuvimos que esperar a que se restableciera la energía eléctrica para que pudieran servirnos comida! Una excelente tarde con estas niñas tan talentosas y guapas. Luego la Morra me recogió para ir al hotel a esperar a la Lore quien vendría con la Ninis (su hija) enfermita. Teníamos que revivir nuestras tardes tequileras! Esta vez fue una botella de vino y botana mientras platicábamos y nos reíamos, con la Ninis dormitando debido a su malestar. Esos son los momentos que extraño. Pero las tuve que despedir, porque Marla me llamó para decirme que podían pasar por mí a las 5:30 A.M. para llevarme a San Diego, desde donde iría a casa de mi má. En Tijuana fue imposible rentar un carro, a menos que hubiera estado dispuesta a pagar 8000 pesos por él. ¡En Tijuana uno se compra un carro con ese dinero!

Y sí, muy temprano salimos de Tijuana (no era yo la única pasajera) rumbo al aeropuerto de San Diego. Ahí renté un carro (sí, se siente diferente manejar un carro automático y relativamente nuevo) y derechito a Buena Park. Incidentes en el viaje, como siempre, que me hicieron llegar allá casi a las 12 del día! Mi má y la Desi ya estaban listas! La chiquita es un amor y tiene muy claro lo que quiere hacer. Así que ella, su Daddy y mi má nos fuimos a una feria de salud a que mi madre recibiera su vacuna para el “flu” y la checaran. Todo en orden, excepto que Desi estaba tan divertida que no quería regresar a casa. Nomás la vi ese rato porque luego ya ni su madre ni ella salieron con nosotros. Eso lo extrañé.

Mi má y yo recogimos a mi chaparrita Nidia y nos fuimos al mall de Brea. Nidia estuvo igual de contenta que nosotros. Una degustación de tés en Teavana, de donde salimos con una pequeña pero deliciosa compra, un par de cosas extra y una buena y relajada comida. Lo mejor fue la convivencia y ver a mi hermana contenta y a mi madre también. Platicamos mucho y eso es bueno. Antes de regresarlas a sus casas llegamos a documentar al hotel de siempre. Luego nos pusimos de acuerdo para el día siguiente.

Lo primero: hacerme un examen muy completo de la vista y ordenar mis dos pares de lentes, porque ahora los de sol también están graduados, aunque no como los de leer. Lo bueno de hacérmelos allá es que el examen es muy completo y bueno y que los lentes me los entregan una hora después de que los ordené, por no hablar de la variedad de marcos y los materiales de las lentes. Un pequeño lujo, pero este sí que es necesario. Lo mejor: no tengo ni asomo de cataratas o glaucoma (padecimientos en mi abuela y mi madre) y ningún otro signo de daño … excepto la vista cansada.

Con Nidia y mi má fuimos al COSTCO por la medicina que me encargó Pako, almorzamos la comida mexicana que a mi mamá le gusta y fuimos a casa de Nidia para que yo descansara un poco (las desveladas y el ajetreo comenzaban a mostrarse) antes de regresar a Tijuana.

Fueron apenas unas 24 horas y por supuesto que me faltó tiempo para ver a otra parte de la familia que quiero, pero no había más. Pero esos momentos los disfruté enormemente.

21 de octubre: Cierre del Cervantino

Sunday, October 21st, 2012

Wow! ¡Qué rápido se pasaron tres semanas! Desde el inicio del Cervantino hasta su clausura que está ocurriendo en este momento con tremendo concierto entre la Sinfónica de Sinaloa y la Banda del Recodo (transmisión en vivo).

Tres semanas de mucho trabajo y gran cansancio. Apenas me recuperé completamente del viaje a Tijuana, las desveladas, el ajetreo y la llegada a León a reponer clases y continuar con las de rigor! Pero valió la pena.
Del Cervantino pude aprovechar los conciertos de Celso Piña (cumbia) y de Shantel (música electrónica con aire mediterráneo que me recordó a Nortec), que tuvieron lugar en la Plaza de León, y el recital del Ensamble Bartok, en el Auditorio Mateo Herrera, también en León. Además, aproveché una ida a Guanajuato en una hermosa mañana, para comprar dulces y recuerdos para llevar a mi familia y amigos, mientras me llenaba de ambiente cervantino. Muy agradable el paseo.

Los preparativos del viaje incluyeron la realización de los videos sobre lo que versaría mi participación en el taller en Tijuana innovadora, para dejarlos en calidad de material de apoyo para los participantes: Mindmeister, Popplet, Líneas de tiempo, Tumblr y Dropbox (todos en You Tube, en bparramosqueda). Al final solamente me dieron como 15 minutos para presentar mis temas, así que hubo que saltarse algunos.

Tuvimos algunos inconvenientes, cierto. Al llegar a la sala, los guardias nos dijeron que ¡se había cancelado! En realidad había sido cambiado de sede gracias a que los señores del poder judicial decidieron tomarse el día para festejar a Cristóbal Colon. Nos asignaron justo la sala que no queríamos, porque es una sala de cine, en el CECUT. Si hubo espacio para los docentes que no se desanimaron cuando (también) les dijeron que se había cancelado el taller, pero hubo que improvisar mesas y sillas, y utilizar la bendita banda ancha de Telcel, dado que el infinitum de la sala fallaba demasiado. Y eso que no nos tocó el apagón! Con todo, creo que fue una buena actividad. Ahora hay que esperar a que dé fruto.

En lo que a mí respecta, fui excelentemente atendida por la organización de Tijuana innovadora. Para comenzar porque yo siempre lo pensé como trabajo voluntario. Que pagaran mi viaje y me alojaran en uno de los mejores hoteles de la Zona Rio, con todo tipo de comodidades, fue una excelente noticia y un detalle de agradecer. Marla, a quien le tocó pastorearme, estuvo al pendiente de mi viaje hasta el último momento. Gracias a ella, por la mañana del sábado me recogieron en el hotel para llevarme a San Diego y que pudiera viajar a Buena Park.

Del taller y sus secuelas no he vuelto a ocuparme, parte porque me dediqué a mi familia y a mis amigos, parte por las secuelas del viaje. De eso les cuento mañana. Es lo mejor!

3 de octubre: a media tarde

Wednesday, October 3rd, 2012

Y no sé porqué el tiempo no me rinde.
Claro, esta semana la comencé con una migraña que me provocó todo tipo de maleslares: náusea, estornudos, mareos; pero sobre todo el intensísimo dolor de cabeza. Tal vez el relax del fin de semana, en familia. Tal vez el regreso, en un autobús que hizo más de tres horas en el recorrido de Guadalajara a León, con lo que fui llegando a casa a las 11 de la noche, a preparar todo para ir a clase de 7, el lunes. Y ni fui a esa clase de tan mal que me sentía. El resto del día anduve como sonámbula, pero sí hice todas mis demás tareas, incluido calificar los exámenes de las niñas del Colegio y sus proyectos, lo cual me llevó tooooda la tarde. Eso es lo que menos me gusta del trabajo docente.

Y ayer corrí todo el día: de las clases a responder mensajes, a organizarme con el contador para el pago de los impuestos de septiembre, participar en dos charlas con alumnos de mi amiga Gina (en Monterrey) vía Skype; ir al IMSS a manifestar que sigo viva, al banco a pagar mi credencial de egresada del IPN y luego a tramitar esa credencial antes de irme a clase otra vez. La comida a medias y de carrera. Será por eso que me siento cansada. Tan cansada que el cierre de la clase de 1 a 3 P.M. de hoy terminó con lo que mi padre llamaría síntomas de surmenage, y todavía no pasa el malestar. Será que salgo a caminar para despejar mi mente y poder regresar a trabajar un rato en las mil cosas que tengo abandonadas.

Lo que sí creo que ya terminé de documentar es el viaje a Tijuana, para el Taller Educamp que impartiremos dentro de Tijuana Innovadora, el 12 de octubre. Será también andar a las carreras, pero tendré muchos gratos momentos. Pero entre mis pendientes allá, además del taller, está: ir al ISSSTE para ver lo del pago del retroactivo (se han hecho guajes), ver a algunas amigas, tramitar permiso de internación para poder ir a visitar a mi familia y reunirme con Ana y Deya para los preparativos del taller y ver lo de CONECTAC con el notario. Todo eso el jueves 11.

El viernes 12 tendremos toda la mañana dedicada al taller, y después de comer y hacer el balance saldré corriendo a San Diego para rentar un carro e irme a ver a mi má y familia que la acompaña en Buena Park. Para regresar el domingo 14 a media tarde y salir de madrugada a León, a tiempo para la clase de las 7 A.M. Lo que me da flojera es cargar equipaje.

En fin, hoy comienza el Cervantino y, aunque no podré asistir a todo lo que se me antoja, al menos un par de eventos (de los gratuitos, claro) no me los perderé. Por lo pronto, en este rato me voy a caminar, tomar algo helado y relajarme, antes de regresar a este espacio y hacer algo productivo.