Archive for December, 2011

31 de diciembre: se acabó 2011

Saturday, December 31st, 2011

Muchas cosas buenas, muchos aprendizajes, muchas oportunidades

Algunos malos ratos, tal vez. Pero se olvidan pronto

Quedan los amigos, que son la familia que uno escoge

Queda la familia,  algunos siempre han sido o se van convirtiendo en amigos

Quedan los afectos muy cercanos siempre en el corazón y siempre en el pensamiento, pase lo que pase y por encima de cualquier cosa, incluidos aquellos que ya no están físicamente

Y quedo yo, que aprendí muy temprano que soy de quien dependo

Nada que lamentar, aunque haya pequeñas heridas

Mucho que agradecer

Que el 2012 nos brinde nuevas oportunidades!

 

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31 de diciembre: 2011 in review by WordPress

Saturday, December 31st, 2011

The WordPress.com stats helper monkeys prepared a 2011 annual report for this blog.

Here’s an excerpt:

A San Francisco cable car holds 60 people. This blog was viewed about 3,500 times in 2011. If it were a cable car, it would take about 58 trips to carry that many people.

Click here to see the complete report.

30 de diciembre: helado!

Friday, December 30th, 2011

Pero ya me sentí mejor y salí a hacer algunas diligencias. Muy nublado y muy frío, dudo del pronóstico que asegura que tenderemos un día de año nuevo soleado y cálido. Lo sabremos en unas horas. Como no hice gran cosa, decidí revisar los cinco textos que desarrollé como tarea en el taller literario: Deconstrucción de textos breves que impartieron costasinmar y Andréi Vásquez en el mes de septiembre. Los temas fueron asignados. Mucho que corregir todavía!

 Texto 1

Sábado 11 A.M, suena el teléfono y contesta sin ganas. Desearía que lo hubieran cortado junto con la luz y el agua; que nadie llamara a su puerta; que nadie le pidiera nada. Lo levanta como si fuera autómata ¿Dígame? ¡La pastelería!  Ni siquiera recordaba que había mandado a hacer un pastel.  El tiempo se había detenido desde el accidente, se había mantenido en suspenso como una inmensa pausa entre jueves y viernes, hasta el momento en que el corazón de su hijo dejó de latir. A partir de ahí ya no existía el mundo. ¿El pastel? ¡Regálelo! Y arrancó el cable.

 Texto 2

Rogelio es un hombre en la edad dorada, la tercera edad o, como se acostumbra decir en estos lares, un adulto mayor. Sin embargo conserva el paso ágil y la mirada viva, la lucidez y la gracia de un hombre más joven. Y hay algunos muy jóvenes que desmerecerían frente a él. Fina estampa, diría Chabuca Granda. Está de viaje rumbo a un congreso de historia latinoamericana el cual, casualmente, tiene lugar en la misma ciudad donde vive su hijo mayor, quien ya le ha dado un nieto que ahora tiene 8 años.

El congreso, como la mayor parte de esos eventos, en realidad es la ocasión para ver a los amigos/colegas. Esta vez, es la oportunidad de convivir con ese chiquillo que se ha ganado su cariño no solamente por ser su nieto sino porque hay un lazo muy estrecho entre ellos. Juntos disfrutan lo mismo de un paseo por el lago o el parque, de jugar un partido de tenis, de escuchar la música que han aprendido a compartir o de ir al cine a ver la última película de acción.

Mientras espera el vuelo en conexión pasea por los establecimientos comerciales para sentir menos el paso del tiempo. De pronto su mirada se topa con un pequeño local que ofrece algunos juguetes o curiosidades no comunes; curiosea sin pensar en comprar hasta que se encuentra con un pequeño camioncito de lámina pintada de amarillo y azul: ¡es idéntico a aquel que le regalaron en una Navidad de hace ya muchos años! De repente su infancia regresa y, con ella, el millón de sensaciones, sabores y olores de su casa paterna. Muchas historias, si, pero no para el congreso; son las que compartirá con su nieto cuando le entregue el hermoso recuerdo del pasado que ha comprado.

 Texto 3

Domingo por la mañana y llueve a cántaros. Tener el carro en el taller es lo peor que puede a uno pasarle cuando está obligado a salir de su casa en semejantes circunstancias. El paraguas sirve para mojarse elegantemente los pies y la gabardina para mojarse elegantemente la cabeza, decía su padre. Lleva ambas cosas pero aún así preferiría ir cómodamente sentado en un vehículo cubierto. Pero claro, a esta hora y con este clima los sitios de taxis no se dan abasto con las peticiones de los clientes.

Llega a la esquina casi dudando de encontrar un taxi desbalagado pasando por ahí y alcanza a ver el vehículo verde con blanco característico de los taxis de su ciudad el cual atiende a su llamado. ¡Eso es tener suerte! En el mismo momento llega corriendo la vecina de la casa azul frente a la que él vive. No la conoce, apenas la ha visto un par de veces cuando ella llega presurosa de su trabajo, a juzgar por el maletín en el que con seguridad carga su computadora y algunos papeles, y entra precipitadamente a su casa como si no quisiera tropezarse con ninguno de los que habitan la misma cuadra que ella. Al llegar el vehículo sonríen uno al otro, y con un gesto de qué más da lo abordan. Lo que siga, dependerá de lo largo del trayecto recorrido conjuntamente.

 

Texto 4

Es uno de esos días en los que el universo parece confabularse con uno. Todo salió bien en la reunión matutina con los clientes; el servicio de cafetería de la empresa estuvo de lujo; todo estuvo listo a tiempo y la gente parecía recién salida de algún retiro o algún spa donde hubieran pasado un fin de semana apacible. La tarde era tan agradable que decidió aprovechar lo que quedaba de ella para pasear  por la playa. El atardecer fue extraordinario y hasta se permitió llegar a uno de los restaurantes del Malecón para tener una cena agradable y una buena copa de vino. Todo estuvo perfecto. Llegó a su casa casi a las diez de la noche. ¿En cuál de los tantos escritorios por los que pasó al salir de la oficina compartiendo una galleta o un café, ya rumbo a su carro, habría dejado la bolsita en la que acostumbraba poner las llaves que no estaba utilizando? Demasiado tarde para volver a buscarlas, lo más sensato sería buscar un lugar para pasar la noche.

 

Texto 5

Mujer 1: Fíjate que conocí a un muchacho, bueno como de mi edad, en el súper, este sábado. Interesantísimo. No es precisamente guapo pero si muy varonil y, sobre todo, muy gentil. Conversamos unos minutos frente a los jitomates y las cebollas y nos volvimos a encontrar en la carnicería donde seguimos conversando otro buen rato.

Mujer 2: Pues a mí mi sobrina me presento a un chavo también como de mi edad. Tampoco es muy guapo pero es muy callado, casi había que sacarle las palabras con tirabuzón. Ya sabes, lo típico: que como está el clima, que si el fin de semana hay que aprovecharlo para descansar, que si los partidos de futbol valdrían la pena. Por más que traté de hacerlo participar en la conversación se mantuvo como ausente, como si no le importara. Y la verdad, pues cuando dijo que tenía que irse porque iba a una exhibición de pintura al Pasaje X agradecí que nos dejara conversar a solas.

Mujer 1: ¿Al Pasaje X? Yo también fui al pasaje X y ¡ahí volví a encontrar a mi amigo del súper! ¿Cómo se llamaba tu amigo? El mío se llama Ángel Pérez.

Mujer 2: ¡El mío también! Ja ja ja ja ja! ¿Resulta entonces que es el mismo?

Mujer 1: ¡Pues sí, definitivamente es el mismo! En este caso no aplica lo de que uno más uno es dos sino que uno más uno resulta uno!

29 de diciembre: todo el día en cama

Thursday, December 29th, 2011

Me siento mejor que como amanecí. Por lo menos el catarro y todas las molestias han disminuido, aunque no puedo cantar victoria. Lo bueno es que tenía surtida la despensa y pude cocinar una sopa de fideo que acompañé de un aguacate y tortillas. De paso recupero mi dieta regular para volver a entrar a mi ritmo.

El día lo aproveché en por fin hacer los respaldos de mis cursos que tenía en Moodle; en poner mis mensajes de correo en folders locales y borrar lo que no es mío. Luego, descargué 21 libros gratuitos para mi Kindle y vi, por fin, Slumdog Millionaire!

También estuve leyendo los materiales que se han agregado a la página de Facebook de Encuentro Tijuana y he tratado de ponerme al día en todo lo demás. Como quiera, algo bueno ha resultado de este encierro. Pero espero que mañana ya pueda salir!!

 

28 de diciembre: back in town

Wednesday, December 28th, 2011

Salí de Bakersfield a las 9:30 y para las 11 estaba entrando a L.A. De ahí a Buena Park hice una hora de camino porque el freeway estaba atascado. Con mi má fuimos a buscarle unos estambres para que siga haciendo bufandas y gorros; me entregó más regalos y algunas de sus preparaciones (galletas de nata, ciruelas en almíbar, etc.). Tomé café y salí a TJ como a las 3 de la tarde. Y otra vez el freeway lleno: hice casi dos horas para llegar a Carlsbad y me detuve en el centro comercial para comer algo y caminar un rato, esperando que disminuyera el tráfico. Llegué a las 7 a mi casa.

Con la novedad de que no hay avance en en la construcción de la banqueta del edificio, es un lodazal pero ni qué hacer. Tomando como parámetro el tiempo que tardaron en acondicionar el estudio de al lado (como 8 meses para una recámara y el baño!) es probable que para febrero tengamos ya terminada la obra 😦

Ya avisé que llegué completa, ya revisé mis mensajes y ahora me queda hacer el balance. Por el lado de los gastos mejor ni hago cuentas. Por el lado de lo que recibí, salgo ganando mucho. Además de los abrazos, la buena recepción, la comida, la estancia, los paseos y las conversaciones con mi gente de Bakersfield, de Buena Park y de Glendale, me traigo un montón de regalos:

  • de mi hermana Nidia, un suéter blanco
  • de mi sobrina Rocío, una cartera café
  • de mi sobrino Carlos, unos lentes para el sol
  • de mi má, una bufanda tejida por ella y sus galletas y dulces
  • de mi hermano Juan, un montón de CD’s de música variada que sabe que me gusta

Y mis propios regalos: un perfume y una edición ilustrada, de 1952, del Rubaiyat. Y claro, el permiso que me di de irme una semana de vacaciones de verdad, sin pensar en nada más que en pasarla bien con mi familia.

Mañana me pondré a organizar mi desorden. Por ahora a curarme la gripe y descansar.

 

 

27 de diciembre: con gripe

Tuesday, December 27th, 2011

Juan me dijo ayer que iríamos al swap meet como a las 7, pero pasó por mí casi a las 8. Como me dijeron que estaba helando me había vestido con doble pantalón, dos suéteres y la chamarra, además de la bufanda y un gorro que me prestó Karla. Sí estaba muy frío, seco, pero no tanto como me lo platicaron. Recorrimos los puestos y hasta compré un aparato eléctrico para fondue, nuevo, por 5 dólares. Luego fuimos a almorzar. Platicamos un buen rato, como hacía mucho no sucedía. Y por eso estoy agradecida.

De regreso en la casa de Carlos y Karla me bañé, me vestí decentemente y me fui a visitar a mi sobrina Gabby, quien vive al lado. Nos pusimos de acuerdo para que mañana se vaya conmigo a Buena Park, con los niños, en mi camino de regreso a Tijuana. Luego lavé y sequé mi ropa y organicé mi maleta. Todo listo para salir mañana temprano.

Por la tarde fui a Big Lots, compré té blanco, una lata de nueces surtidas y el equivalente al Tabcin Active, porque desde la mañana la gripe estaba declarada. Y sí que me dio con ganas. La medicina hizo que me sintiera mucho mejor y Kassia y yo bailamos In a gadda da vida version 25 minutos y luego la versión original de 17 minutos. Ambas acabamos cansadas, y esa era la idea.

Hemos comido un rico ceviche de camarón y pulpo, y ahora trabajamos en las tareas de Chris. Avanzamos a ratos, y nos atoramos con las mil distracciones de las hermanas y el resto de la familia. Pero vamos bien.

Espero que la gripe me permita dormir como Dios manda, porque mañana sí iré de regreso!

 

26 de enero: ni a la puerta me he acercado

Monday, December 26th, 2011

Está muy fresco, pero no helado. Pero la razón de estar en casa es que hemos estado ocupados cocinando, comiendo y estudiando. Cuando me levanté ya estaba aquí mi hermano Juan, quien trajo los regalos que enviaron de Buena Park. Hasta recibí un monedero muy útil que me envió mi sobrina Rocío; ya tiré a la basura el que me regalaron en Perú (estaba ya roto)!!

Luego comenzamos a preparar los sopes estilo Tepic: las tortillitas picadas y “aligeradas” tenían que orearse un rato antes de freírlas. Preparamos la salsa, los frijoles, las papas, la verdura y la cebolla morada desflemada. Como a la una de la tarde comenzamos a armarlos. Hicimos unos 30 sopes, y apenas nos alcanzaron!

Luego trabajé con mi sobrino Chris en temas de matemáticas para ayudarlo a entender algunos detalles y que pudiera resolver sus tareas. Trabajamos un par de horas, aunque no fue mucho lo que hubo que poner en claro. Terminamos compartiéndole algunos apoyos para que pueda checar sus respuestas en tareas futuras. La recompensa fue cocinar hamburguesas para cenar!

Juan estuvo con nosotros haciendo bromas y re aprendiendo el álgebra (para que vean que puede ser divertido) mientras le proponía acertijos a Chris. Hasta canciones de Gummy Bear escuchamos, convertimos a MP3 y descargamos a un DVD para Kassia!

El día se termina en santa paz, Karla se ocupa ahora en bañar o hacer que se bañen los chicos mientras Carlos y yo conversamos. Mañana iré con Juan al swap meet, para lo cual me levantaré muy temprano. Por ahora, a dormir!

25 de diciembre: recalentado

Sunday, December 25th, 2011

Parece ser lo que todos estamos disfrutando el día de hoy, cada uno con lo que preparó (o le prepararon) el día de ayer. Ciertamente el pozole recalentado sabe todavía mejor, y no han faltado otros antojos. Sin embargo ya pensamos en los sopes que prepararemos para mañana, acompañados de agua de cebada.

Esta mañana recorrimos el pueblo quieto que es Bakersfield, llegamos hasta el swap meet y después a uno de los mercados mexicanos, bastante bien surtido por cierto. Hemos disfrutado mucho de un día de clima muy agradable y de la calma que da estar en una familia llena de risas y bromas de todos contra todos. Pero no me dejan hacer nada. Carlos y Karla están empeñados en que yo descanse; los niños juegan a ratos con alguno de los padres, a ratos entre ellos y a ratos cada uno en lo suyo, pero no nos hemos aburrido.

La verdad es que ni siquiera me he puesto a pensar en algo que apunte en otra dirección que en la de conversar y compartir, y comer. Tal vez mañana por la tarde comience a planear lo que haré en los siguientes días. Por lo pronto, a seguir descansando!

24 de diciembre: Navidad en Bakersfield

Saturday, December 24th, 2011

Navidad en la casa de mi sobrino Carlos, con los niños y Karla.

Estuve dos días en Buena Park conviviendo con mi mamá, Jessica y Desi, Nidia, Gabby y Jason. Un rato vi a Juan, también, y visitamos a mi tía Lola y mi primo Ramón. Pura familia, pues. Y muy buenos ratos los que compartimos. Mi hijo acaba de aterrizar en Guadalajara (asuntos del trabajo)  y regresará hasta el martes próximo.

Lo prometido era que a las dos de la tarde salía rumbo a Bakersfield y así lo hice. Nomás cargué gasolina y tomé la carretera. Hice casi tres horas pero no hubo problemas para llegar. Carlos y la familia ya me esperaban con el pozole listo! Y con el antojo que tenía me cayo súper bien. Los sobrinos muy bien portados y cariñosos. Hemos pasado una tarde/noche muy agradable, riéndonos de las travesuras de la pequeña Kasia. Kathy es muy formal y hasta había preparado galletas navideñas; Chris ha crecido y es un joven de 15 años muy simpático y atento, el Tin Tan que era de más pequeño está dando paso a un adolescente muy agradable.

He estado ausente de las redes por más de 48 horas. Ni he visto televisión, ni me he aburrido. Hemos platicado mucho sin arreglar el mundo ni cosa parecida. Mañana veremos cómo nos pinta el día después de la desvelada. Eso si: hace mucho frío!!!!

21 de diciembre: otra vez sin agua!

Wednesday, December 21st, 2011

Y esta vez sin notificación previa. Me levanté como  a las 8 de la mañana y comencé por el desayuno y luego organizar la cocina para preparar romeritos. Los romeros y las papas están ya cocidos y falta preparar el mole; para ello tenía todo tipo de chiles, pero faltaba el pan molido y el ajonjolí. Así que me dispuse a bañarme para luego irme al mercadito.  Sorpresa: en lo que me lavaba la cara (antes de meterme a la regadera) me quedé sin agua. Me dijeron que el servicio se reanudará como a las 3 de la tarde!

Decidí irme a caminar a la playa; y ahora sí caminando desde mi casa, lo que equivale a decir toda la costa de Playas. Fue muy bueno porque el mar me volvió a dar regalos para mostrar que todo está y estará muy bien. Primero, una piedra con adorno navideño:

Feliz Navidad

Feliz Navidad!

Luego, una piedra morada, muy lisa. Y enseguida una almeja viva (y cerrada) del tamaño de mi mano; el vendedor de paletas me dio instrucciones para cocinarla, sorprendido de que la hubiera encontrado, y se la regalé. Dijo que sería “para cortar cartucho”!

Más adelante me encontré el nombre de quien más quiero, trazado sobre la arena de la playa:

Franccesco

Franccesco

Llegué hasta  la frontera donde la nueva reja sustituye la que estaba llena de cruces. ¿Se reinicia la cuenta? Por ahora solamente hay letreros en diferentes idiomas, mostrando el repudio al muro:

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De regreso, por el Paseo Ensenada, descubrí tienditas que no conocía y que solamente caminando podría encontrar: la que vende semillas, tés, fruta seca, etc. y la que vende productos de Oaxaca (quesillo, mole coloradito, etc.). Caminé casi dos horas, pero valió la pena. Yya tengo todo para el mole!