27 de septiembre: qué buen día!

Tuesday, September 27th, 2011

Pues si, fue un día perfecto con un clima excelente y con una mejor compañía: alumnos y amigos. A las 7:30 A.M. salimos rumbo a Balboa Park, en San Diego, después de los incidentes regulares de un viaje escolar. En la línea, y mientras le tocaba el turno de cruzar al camión (sin nosotros), aprovechamos para tomarnos un café Judith, Dulce, el padre Agustín y yo.

Llegamos a las 10 A.M a la zona del Museo de Arte y tuvimos una hora para pasear por los jardines del parque antes de la visita guiada, que fue organizada en grupos de 15 personas. Los cuatro cafeteros nos mantuvimos juntos todo el tiempo. Muy bien explicada la muestra de pintura española que recorre el período del Greco a Dalí. Y al terminar, y después de la obligada visita a la tiendita del Museo de Arte, visitamos una exhibición de pintura italiana y americana. Pero ya los grupos de alumnos y de profesores circulaban de manera independiente.

Nosotros nos dedicamos a recorrer los jardines y espacios del parque hasta que decidimos tomar algo en el Restaurant del Prado. Muy buena la comida, muy agradable el ambiente y muy divertida la conversación. Hasta que dieron las 3 de la tarde y Judith y el padre Agustín, junto con el resto, abordaron el autobús para regresar a la universidad. Dulce y yo habíamos sido invitadas a comer dumplings por un amigo de Dulce, quien nos recogería a las 5:30 en punto.

Entramos al Jardín Botánico y al salir nos sentamos a conversar entre el estanque de lirios y el de lotos escuchando a un guitarrista tocar cosas como el Concierto de Aranjuez, Take Five, Juegos Prohibidos, y cosas semejantes. Alrededor estaba la gente que hace caricaturas de las personas o algún performance de manera gratuita, aunque reciben donativos. Luego nos encontramos con la gente del Zoológico de San Diego que exhibía algunas aves que tienen para dar en adopción. Y muchas más pequeñas contribuciones para hacer de esta tarde un espacio de verdadera relajación.

Muy puntualmente llegó el Dr. Eduardo, el amigo de Dulce, para llevarnos a comer los dumplings y algo llamado “Hot Pot” en el que uno selecciona las carnes, los vegetales y algunos otros ingredientes para cocinarlos en la mesa en una olla con caldo de dos tipos (separados, claro) y aderezarlos con buenísimas salsas.  Una comida y una conversación muy agradables. Al terminar nos llevó a la línea para tomar un taxi que nos trajera a la universidad, donde Dulce había dejado su carro.

La verdad que se me antojó volver al parque de vez en cuando, pasear por esos jardines y sentarme en alguna de las tantas bancas, debajo de un árbol a leer en paz. Nomás que no se me olvide.

This slideshow requires JavaScript.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: