18 de junio: una inesperada tarde relajante

Saturday, June 18th, 2011

¡Inesperado! Después de muchas conversaciones telefónicas fallidas, de algunas logradas, de localizar a mi tía Concha para acordar con ella recogerla temprano, de ponernos todos de acuerdo para acompañar a mi tía Silvestra y a su familia mañana, en Chulavista, y de organizar una lista de contactos de la familia para que no nos vuelva a pasar, etc.; después de todo eso y cuando era casi el medio día, mi mamá y yo nos fuimos al COSTCO y al Mercado Hidalgo a comprar algunos antojos que ella quiere llevar, especialmente sus natas. Dejamos cociendo los frijoles para regresar a comer.

Ya en el Mercado, de repente, entre los jitomates y las cebollas, escuché a alguien llamarme por mi nombre. Era la maestra y arquitecta Mago Rivero quien iba también acompañada por su mamá que la visita desde el D.F. Nuestras mamás entraron en contacto y, como si toda la vida nos hubiéramos frecuentado, nos invitaron a unirnos a ellas y su familia, en su casa, para compartir la comida. Ciertamente al principio creí que se refería al día de mañana, y le expliqué que no podríamos porque mañana vamos a Chulavista y de ahí mi mamá se sigue a Buena Park/Fullerton; pero era para hoy mismo, y andaban haciendo las compras para esa comida. Una vez puestas de acuerdo y con toda la información intercambiada,  terminamos nuestros recorridos particulares para vernos en su casa una hora más tarde.

Fue una tarde realmente apacible, agradable y relajante. Mi mamá declaró haberse sentido muy bien acogida y muy contenta. La vista desde la terraza, donde comimos, es preciosa; la casa es una maravilla de decoración mexicana; todos fueron sumamente gentiles y realmente nos hicieron sentir como amigos de toda la vida. Estuvimos ahí casi cuatro horas que se pasaron volando. Y comimos muy bien, con platillos sencillos preparados por cada uno, en los que hasta yo metí la mano en el cocimiento de la mezcla de flor de calabaza y calabazas para las quesadillas. Las trufas de chocolate y el licor de guayaba cerraron una muy amena conversación. Realmente me relajé, y lo necesitaba.

De regreso a Playas solamente cargamos gasolina y compramos lo necesario para que mi mamá organice lo que se va a llevar mañana. Para mi es más simple porque solamente voy a Chulavista y regreso.  Mientras ella organiza sus cosas, yo le preparo la Vaio para que se la lleve lista para utilizarla allá y siga conectada al Facebook y lo que ella quiera.

Y nos tenemos que dormir temprano si queremos salir a tiempo.

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2 comments on “18 de junio: una inesperada tarde relajante

  1. rociotatei says:

    Hola Tia, de tanto leer sus posts, ya se me antojo escribir 🙂

    • My stuff says:

      Pues que bueno! Me encantó leer tu primer post, y ver salir tu lado sensible que guardas tan bien.
      Escribir relaja, te conecta contigo misma y conserva tus pensamientos. Y pronto encontrarás que esos pensamientos tienen eco.
      Te felicito!! Y me felicito de tener una sobrina con la cabeza y el corazón bien puestos!

      Un beso.

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