Archive for June, 2011

30 de junio: domingo/jueves

Thursday, June 30th, 2011

Jueves que para mí era domingo, y no tengo idea del por qué.  Aunque sabía que tenía que ir a trabajar, el olor del día era de domingo. Y uno no puede hacer nada en esos casos. Los alumnos deben haber pensado lo mismo porque a las 9:25 no había ninguno en el salón, y era la última sesión. Un poco después Venecia me buscó en mi oficina y le di materiales, pero ya no hubo clase.

Fui a buscar a Paty y tanto ella como Aída quisieron ver los resultados de mis análisis clínicos. Resultado: el Dr. Chavarría me manda tomar un complejo con hierro; Aida me pide comer más frijoles y lentejas, y Paty recomienda arrachera y filete, evitando el hígado de res por el colesterol. ¿Quién necesita más con este equipo?

Si hay cosas qué hacer pero nada tan intenso como en las semanas anteriores. Ricardo Zendejas me pidió que le elabore las guías para las materias de su nueva carrera de ingeniería y eso es muy bueno. Comentamos sobre las licencias de Mathematica y la posibilidad de comprar unas cuatro para el laboratorio que está armando, y eso es muy bueno. Pero, sobre todo, quedó anotada la invitación para el ceviche que preparará el 14 de julio (el día que dice Pascualina que comienza mi súper racha de suerte) para los cuates, ¡y eso es realmente muy bueno!

Al cuarto para la una me fui a cortar el pelo y al súper, porque me toca llevar mañana el desayuno para compartir en el cuarto piso. Hace meses que ni me paro por ahí y hoy que pasé, de pura casualidad, resultó que es mi turno del desayuno del viernes. Dios que los bendiga porque no pienso hacer nada complicado: serán nopales con huevo en salsa verde y frijoles negros con epazote y cebolla.

En la tarde, al terminar algunos asuntos de rutina,  Dulce y yo nos fuimos a una degustación de tés a la que nos invitó por la mañana Paty Linares y a la que ella no llegó. Una verdadera delicia, excepto por las señoras que deciden llevar ahí a chiquitos que no encuentran su espacio ni su ambiente y terminan emberrinchados.

Nos explicaron la historia y las leyendas sobre el té. Las variedades: del té blanco puro al rojo (muy rico con caramelo) pasando por los verdes y los negros adicionados de sabores frutales; y las tizanas; y las dosificaciones para lograr una bebida realmente deliciosa. El rojo con chocolate es el que se me antoja para comenzar el día; pero el Carnaval tiene un delicioso aroma y gusto de pomarrosa. Probamos de todos y realmente fue una experiencia relajante (más cuando los niños hicieron mutis con todo y sus mamás). Lo mejor, ¡la degustación fue gratis! Al final yo compré un botecito de rojo con caramelo y Dulce uno de ChocoMint (verde con chocolate y menta) que recuerda deliciosamente los chocolates verdes que tienen esa combinación.

Regreso a casa sin hambre, sin cansancio, sin dolor de espalda, sin migraña. A lo mejor si fue un domingo disfrazado de jueves.

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29 de junio: égoïste

Wednesday, June 29th, 2011

¿Cada cuándo se renueva la piel totalmente? La pregunta se formuló y re-formuló desde que desperté esta mañana, mientras me organizaba para ir a hacerme los análisis de sangre, y en el camino de regreso a casa, para desayunar en forma. Al mismo tiempo, divagaba sobre la conveniencia de actualizar mi licencia de Mathematica (bastante viejita) aprovechando la súper oferta que me hicieron llegar desde Wolfram y la necesidad de invertir en algo a lo que no le saco ni el 10% de provecho. Luego, mientras desayunaba y leía las páginas de Internet con las que comienzo mi día, las mismas preguntas se reorganizaron y fueron convirtiéndose en una sola.  Finalmente, mientras leía un mensaje de correo de Elías, ya sabía lo que pasaba en mi cabeza y cuáles eran las respuestas.

Yo sigo siendo yo. De vez en cuando tengo que renovar “mi piel” y soltar todo lo que ya murió y no sirve. Es algo que aprendí poco a poco: nada es mío y nada permanece para siempre, y no hay razón para aferrarse a las cosas o las personas ni sufrir por su fin o su partida, respectivamente.

Con la piel pasa que duele cuando de manera repentina se arrancan las costras de heridas que todavía no cicatrizan totalmente, y hasta puede que quede por ahí una marquita. Pero si se tiene paciencia, la costra se arranca sola y no queda huella. Claro, por alguna parte pueden existir heridas que nunca hemos dejado cerrar y que siguen doliendo y hasta sangrando (y recuerdo el perro del viaje marítimo de La Isla del Día de Antes, de Eco).

Buscando cómo funciona esto de la renovación de la piel, encontré textos que describen los cambios que sufre el cuerpo humano para, gradualmente, irnos transformando de manera total. Y la pregunta: si todo cambia, ¿por qué insistimos en retener?

En los últimos años, y de manera necesaria,  fui aprendiendo a dejar muchas cosas a las que me había ido acostumbrando: shopping, restaurantes y viajes, por ejemplo. Controlar la compra de discos, películas y libros. Así re-aprendí que hay muchas cosas que no necesito, y que mi “estilo sin tiempo”  permite que me ponga la misma ropa de los últimos 15 y hasta 20 años sin que me importe o le importe a mis amigos, y eso es suficiente;  y aprendí a comer en casa y a no comprar de más para no tener que tirar la comida y el dinero a la basura. Y así una larga lista.

Probablemente de las experiencias con los jesuitas con los que he convivido: Mario, el padre Charlie, Pablo, el padre Manuelito y Rubén (y los del medio de la lista ya se fueron) fui aprendiendo también esto de no aferrarse a los afectos. Sí, vamos colectando afectos en los diferentes lugares y escenarios por los que vamos pasando, y nos mantenemos en contacto con ellos y los vemos si es posible; pero si se van (o nos vamos), si deciden tomar otros caminos que no volverán a cruzarse con los nuestros, nos quedan siempre los recuerdos de las vivencias compartidas: las carcajadas, las miradas cómplices, el espíritu joditivo compartido (Pablo hoy es tu santo), y todas las alegrías y tristezas que nos unieron.

Creo que alrededor de cada dos años yo paso por este proceso de renovación  que comienza por el cambio de tripas, literalmente. Y ya en la recuperación, como ahora, descubro mi piel nueva y la necesidad de protegerla de las heridas innecesarias; me pongo mis protectores y me dispongo a volver a salir al mundo.

En esa fase estoy, re-conociéndome, re-organizándome, y disponiéndome a cuidar de mí al máximo.  El egoísmo a todo lo que da.

28 de junio: dos semanas y un cachito más!

Tuesday, June 28th, 2011

Un martes de altibajos. Llegué temprano; di mi clase de 9 a 10:30 porque se me acabó la pila, pero trabajamos muy bien sobre el significado, el lenguaje y la lógica del análisis de la varianza después de revisar brevemente las pruebas de hipótesis sobre varianzas. Quedé de enviarles algunos ejercicios para practicar los aprendizajes. Faltó Coello, y Aziz llegó tarde pero se incorporó. A pesar de ir llegando de realizarse unos análisis de sangre la más despierta y participativa era Venecia, y el más somnoliento era Carlos.

Llegando a la oficina, y luego de checar el correo, le pedí a Dulce que me acompañara a comprar Ensure porque no era conveniente que manejara sola.  Fuimos a la Comer y compramos algunas de las cosas que supusimos necesitaríamos para hacer de comer en mi depa, aunque acordamos comprar la carne ya asada a la hora de la salida. Al regresar, y después de un rato en que mi nivel de glucosa no parecía mejorar, fui a Ciencias de la Salud para que me checaran la presión. La presión está bien, pero la anemia está a todo lo que da y por eso el aspecto, el cansancio y el hormigueo. El Dr. Chavarría me mandó a mi casa a descansar y me recomendó comenzar a tomar Bedoyecta. Y mañana tienen que hacerme un chequeo completo, en ayunas.

Casi a las 2 de la tarde Dulce y yo emprendimos el camino a mi depa, pasando por la carnicería. En lo que Dulce preparaba un guacamole se terminó de cocer el arroz blanco que puse al llegar. Habíamos comprado ensalada de nopales y agua de Jamaica. La arrachera estaba buenísima, aunque no pude terminarme la pieza completa. Comimos bien, tomé la Bedoyecta, Dulce se fue y yo me metí a la cama a descansar, como dijo el médico.

Casi no estuve ni en Twitter ni en Facebook, excepto para checar los mensajes y las notificaciones. Y felicitar a Hermelinda que tuvo su cumpleaños en el día más perfecto (pitagóricamente y administrativamente hablando). Me encantó la respuesta de Poncho Embriz a la solicitud de apoyo para el Voss, en León,  comentándome  que tratarían de llevarlo al Panteón Taurino, si el Voss no disponía otra cosa. Como dicen los chavos: ¡eso es todo! Más que suficiente para estar agradecida por esos amigos que surgieron de los salones de clase.

Agradecida estoy también por todos los que han estado al pendiente de mi enfermedad, y particularmente por el apoyo y amistad de Dulce. Ella dice que no es tierna, pero es un caramelo derretido!

And that’s all por este día. Espero que mañana la Bedoyecta dé muestra de haber hecho efecto.

27 de junio: todo casi normal

Monday, June 27th, 2011

Pues fue un día relativamente tranquilo. A las 9 en punto estaba en la oficina, después de pasar por un Ensure a Benavides, para recuperar la energía y poder trabajar. Saben menos feo de lo que pensaba. Paty Linares estuvo de acuerdo con ese alimento y sí, el cosquilleo provocado por la falta de azúcar y lo helado de las manos comenzaron a desaparecer gradualmente.

Comencé a deshacerme de papeles que ya no sirven mientras reunía todos los cuestionarios de egresados que hoy se completaron con los que Judith aplicó a los alumnos que cursaron Proyección Profesional en el Verano. Un trabajo latosito y del que no puedo distraerme mucho. Las consecuencias de que no se haya hecho en formato digital (tan bien que íbamos). Por lo mismo, seguramente hasta mañana terminaré los reportes por carrera para enviar a quien corresponda.

Como a la una vino Carlos Muñoz a despedirse. Apenas se gradúa como ingeniero y ya tiene trabajo en Guadalajara, a donde se irá mañana. Otro de los alumnos con buena formación en ingeniería. ¿Cuántos nos quedan todavía? En la conversación hizo notar una de las cualidades que cada uno de los que se han graduado (ingeniería, conste) ha mencionado: la capacidad para seguir aprendiendo de manera autónoma. El que puedan cambiar de un “método” o “sistema” a otro con solamente ponerse a estudiar un poco y auxiliado por manuales y utilerías. Y claro, la capacidad para buscar información relevante para lo que quieren resolver.

Dulce y yo nos fuimos a comer a Sanborns, y esta vez llegamos sin problemas. El caldo de pollo realmente no es mi platillo favorito, pero en la situación actual era lo único que podía pedir. Comí un poco, probé el guacamole y me tomé una coca. De ahí nos fuimos a recoger el carro de Dulce y regresamos en convoy a la universidad.

El Voss estuvo organizando su viaje a León para asistir, junto con todos los directores generales y el Rector, a la reunión del SUJ. Me pidió difundir un par de conferencias que se transmitirán vía stream (y para las que nos aclaran que podemos tener dificultades de conexión), y eso estuve haciendo un rato por el correo interno. Conversé un poco con Judith y pasadas las 5 cerré todo para venir a descansar.

Ya conectada a la red sin problemas y cómodamente instalada, he podido participar en algunas conversaciones sobre uso de TIC’s en educación en diferentes foros. Sigo sin conectarme a ISTE 2011, por falta de voluntad;  pero me perdí la conferencia a la que estaba apuntadísima (4 de la tarde), por los problemas de conectividad (aparecía la pantallita de video y hasta ahí llegaba).

Creo que hoy si dormiré temprano, tomando en cuenta que me hicieron falta las siestas que si tuve en los días anteriores. Y será la mejor parte del día!

26 de junio: domingo de flojera y ruido

Sunday, June 26th, 2011

Domingo de permanecer en cama la mayor parte del tiempo. Dormitando a ratos, metida en TweetDeck o en Facebook de vez en cuando, revisando correos y posponiendo la participación en los wikis de ISTE 2011. Desayuné avena con fruta, y no comí mucho más durante el resto del día. Agua, sí.

La mañana se me hizo muy larga y muy exasperante la cantidad de ruido alrededor: los perros de los vecinos, de uno en uno o en coro; los camiones repartidores de gas o de tortillas o de helados, cada uno con su música particular; los vecinos y su música  a todo volumen, banda principalmente; los que para abrir su carro activan la alarma y la dejan sonar un buen rato; los que reparten pizzas y se anuncian con el claxon, etc. Menos mal que entre semana me “pierdo” de este concierto. Solamente por eso voy a tratar de no enfermarme.

Medio guardé la ropa y mandado que quedó ayer sin desempacar o sobre la mesa y limpié el refrigerador de cualquier cosa que tuviera más de una semana. No quedó mucho, pero más vale. Luego intenté preparar las berenjenas para Dulce, sin sal para compartirlas con Anna…pero creo que al freírlas se me quemaron por no poder estar muy al pendiente de ellas. La salsa todavía no está lista y espero rescatar por lo menos eso.

De regreso a la cama pude escuchar a Marsalis y su banda tocando en los E.U. pero también en la Habana, compartiendo con los músicos locales e integrando la música tropical. Duró una media hora, pero fue lo mejor del día. A ratos me he encontrado en el Facebook con Judith, Tere Martínez, Mónica Troncoso y Mónica mi sobrina, Ashley, Maluyi y Daniel Moncecahua. En el TweetDeck encontré otros amigos pero sólo para agradecer RT o equivalentes.

Y ya va siendo hora de recogerse.

25 de junio: y no mejoro

Saturday, June 25th, 2011

El problema no es despertarme porque desde las 4 de la mañana ya estaba despierta. El problema es levantarme. Vueltas y vueltas, ponerme el antifaz cuando entró la luz del día, prender el ventilador porque pobre chorrito tenía calor. El asunto es que me levanté a las 8:40, pero volví a la cama después de tomar café y un trocito de pay de manzana. No mejora mi estomago.

A las 11 salí al mundo, directamente a Benavides para buscar alguna medicina para la infección estomacal  (y me la tomé ahí mismo), y luego al súper a comprar algunas de las cosas que se han ido agotando, especialmente el  agua purificada. Y regresar a estar otro rato en la cama. Me comí una manzana, y más tarde repetí la dosis de medicina.

Luego, por fin decidí  llevar la ropa a la lavandería: hace una semana que la organicé, y ha sido una acumulación desde entonces. No había más remedio que hacerse a la idea y aproveché que era la hora de inicio del partido de futbol, lo cual garantizaba que la lavandería estaría casi sola, y así fue.

La ropa sigue en la bolsa en que la transporto ya seca y doblada, las compras del día no han sido guardadas por completo, y la verdad es que no tengo ningunas ganas de ponerme a trabajar en eso. Estoy en la cama porque mi estomago no acaba de ponerse en orden, y sin comida no tengo suficiente energía.  Ya me toca la tercera dosis de medicina. Espero que mañana ya pueda comer algo más que una manzana y un té.

Durante estas horas he podido responder muchos de los mensajes de correo de mis amigas, los cuales se habían ido acumulando en las pasadas semanas. También he estado en conversaciones mediante Twitter, sobre la comunidad científica y el SNI, y hasta seguí el final del partido México –USA a través de un twittero geek aficionado al futbol.

Por ahora sólo me falta volver a encontrar el sueño, lo cual será un poquito difícil por las cabeceadas  que di durante el día. Lo bueno es que mañana es domingo!

24 de junio: el mero día de San Juan

Friday, June 24th, 2011

Regreso a las actividades normales, que resultaron anormales. Día de pago y de transferir los dineros de un banco a otro para volver a quedar como al inicio. Eso lo hice en cuanto abrieron los bancos y a las 9:20 ya estaba en la oficina. Ponerse al día no fue tan difícil; el Voss no estaba, lo cual ya se sabía, pero teníamos unos cuantos mensajes de él. Conversar sobre los eventos de ayer en el grupo de DGSEU: la comida en Giussepi’s para festejar a Rubén y a la cual “solamente” faltamos Anna Claudia, Magui, Mónica y yo, y la despedida de Adriana que se fue a trabajar a la prepa.

Luego Daniel Álvarez vino a platicar conmigo un buen rato, compartiendo su infancia, sus recuerdos, y sus intenciones de irse de vacaciones a Veracruz, con su familia, pasando por el D.F. y puntos circunvecinos.

La mañana se pasó rapidito y cuando dieron las 2 de la tarde Dulce y yo nos fuimos a comer para regresar temprano. La intención era ir a comer un caldo de pollo con arroz a Sanborns, por aquello de que se puede pagar con vales de despensa, y decidió que nos fuéramos en su carro. Apenas bajamos y dimos vuelta a la derecha, rumbo al centro comercial, su carro se apagó. Sí daba marcha pero no arrancaba. Le hablamos a mi mecánico quien, por los síntomas, decidió que era la bomba de la gasolina y nos remitió con un “eléctrico” de su confianza. Prueba 1, prueba 2, echarle gasolina al tanque (no estaba marcando como Dulce pensaba) y al final, efectivamente, el problema era la bomba de la gasolina.

Mientras llegaba la grúa llegó Lorena con el equipo para pasar corriente (que era lo que Dulce creía que era el problema) y a encontrarla vino Primo Villegas, quien está de vacaciones en Playas en la casa de los jesuitas, justo enfrente de donde nos encontrábamos. Ellos se fueron, la grúa llegó y nos llevó al taller, donde prometieron desmontar la bomba en dos horas. Por eso comimos con el árabe amigo de Tere Martínez (Dulce un giro de carne y yo media ensalada griega), cuyo local está casi frente al taller.

Mientras esperábamos la comida hicimos el plan: pedirle a Gloria que viniera a recogernos; que Gloria llevara a Dulce al médico a cuya cita no podía faltar; regresar yo a recoger la bomba para enviársela a Dulce con Oscar, el joven que viene a una clase conmigo una vez a la semana, y era hoy (Oscar es hermano de la mejor amiga de Dulce) y hacer lo posible para que el hermano de Dulce, que estaba en Chulavista, esperara de aquel lado para que Dulce le pasara la bomba y la llevara a cambiar (garantía de por vida).

Pero cuando Gloria ya venía por nosotros llamaron del taller para decir que tendrían lista la bomba en 20 minutos;  el recogerla casi coincidió con la llegada de Gloria, así que regresamos a la universidad, tomamos mi carro, dejé a Dulce con su médico y regresé a la oficina para esperar a Oscar.

Mientras, entablé una interesante conversación en Twitter sobre el SNI y las motivaciones del trabajo científico. La ventaja de las redes sociales: escoger a los interlocutores y, lo mejor, ¡que acepten conversar con uno!

Oscar llegó y trabajamos sobre la parábola y sus elementos. Terminamos la sesión de clase y vine rápidamente a mi depa a continuar con mi terapia de té de hierbabuena. Mañana iré por algunos antibióticos para cerrar este molesto asunto.

A esta hora espero que Dulce ya esté también en su casa y con lo que sigue de su plan, listo. Yo ya me voy a preparar  las condiciones para tener un buen sueño.

Los aprendizajes del día: mi mecánico es muy bueno -> nos recomendó a un “eléctrico” hábil y responsable -> quien nos contactó con un servicio eficiente y de precio razonable, en la zona.

¡Ahora tenemos una lista completa para saber dónde pedir auxilio en caso necesario!

23 de junio: tratando de recuperarme

Thursday, June 23rd, 2011

Jueves de estar encerrada y casi sin comer. Ayer comí algo que me hizo muchísimo daño. Desde el medio día me dolía todo el cuerpo pero se lo atribuí a la noche sin dormir gracias a mis vecinos. Luego, fuimos a comer a Manresa para festejar a Rubén, en una reunión organizada por Hermelinda y el Padre David. Fue una muy agradable reunión y la comida consistió en filete a la tampiqueña, precedido por entradas de ensalada de nopales y guacamole. Nada que pudiera hacerme daño. Y sin embargo comí muy poco y llegué a la universidad ya con el estomago hecho un desastre. En cuanto atendí a Alejandra y a Adrian, que llevaban un par de problemas de física y un poco de conversación, salí corriendo para mi casa.

Además del malestar estomacal, comencé a tener escalofríos muy violentos que no podían parar ni con las dos pijamas puestas y cubierta por las cobijas. Dos horas duraron las casi convulsiones provocadas por los escalofríos. Finalmente pude levantarme a tomar un té antes de regresar a la cama para tratar de dormir temprano.

Hoy me quedé en cama todo el día. Mis amig@s han estado al pendiente, ofreciéndose a traerme algo que pudiera necesitar o sugiriendo remedios. Dulce quiso venir a recogerme para llevarme a la comida del Voss, al Giuseppis, donde se reuniría todo el equipo para festejar su cumpleaños. Pero no podía arriesgarme a salir. Y como la Martina, aquí me he estado sentada, no me he movido de aquí.

He recorrido y navegado la Web en todas direcciones; me he comprometido para asistir, virtualmente, a diferentes eventos nacionales y extranjeros; y trabajé un poquito en los pendientes que fueron saliendo y que me enviaron de la oficina vía el correo institucional.

Y a esta hora, además de escuchar las noticias, me alimento de chabacanos secos mientras un mini pay de manzana sale del horno. Será mi comida del día, esperando que mañana todo vuelva a la normalidad.

21 de junio: inicio de verano

Tuesday, June 21st, 2011

Lo único malo de comer saludablemente es que en un rato uno vuelve a tener el estomago vacío. Dulce y yo comimos en mi depa: quiche de espinacas y ensalada de nopales; y sí estuvo rico, pero a esta hora ¡tengo hambre! Y no tengo ganas de preparar nada, así que será una cena light.

El día fue bastante amable en todos sentidos: una buena clase con el grupo VIP sobre la lógica de las pruebas de hipótesis y el planteamiento y diseño de experimentos simples de comparación de dos medias. Todavía no pueden comenzar a compartir en Twitter y NO les voy a dar un taller sobre eso a los alumnos de Ingeniería!

Después de la clase pude escuchar otra de las conferencias sobre educación en línea: “Feedback to online students”, y revisar el programa de actividades de las conferencias de ISTE que inician el domingo. Ni sé si voy a poder integrarme a ellas, pero sí estoy ya en el grupo de Ning y espero comenzar a colaborar y aprender de los compañeros que ahí participan.

Después de la comida Dulce y yo nos reunimos a trabajar con los profesores de los talleres de Deportes que tienen que elaborar sus guías de aprendizaje. Fue una reunión agradable en la que, además de las explicitaciones sobre la manera de desarrollarlas, solicitaron un muestrario para trabajar sobre  las propias; excepto una profesora, todos son maestros que conocemos de hace tiempo y que colaboran muy entusiastamente en diferentes actividades.

Y ya no quedo mucho por hacer en la oficina. Dulce se fue a cuidar a su sobrinito  al hospital y el Voss a su sesión de ejercicio para bajar el estrés. Yo pude ir a pagar el recibo de la luz que apenas llegó y se vencía mañana, antes de venir a mi casa a organizarme para las actividades de TEDx y en Manresa.

Y me pienso dormir temprano.

20 de junio: un poco de tiempo para aprender!

Monday, June 20th, 2011

Reinicio de la rutina, pero no tanto. Por primera vez en mucho tiempo pude dedicarle un rato a la actualización: conferencias en línea sobre la creación y administración de cursos en línea. El único detalle fue que para la primera conferencia el audio resultaba insuficiente porque había demasiado ruido alrededor desde el estacionamiento, los pasillos y las oficinas cercanas. En cuanto terminó la primera sesión salí corriendo a comprar unos audífonos a la Comer. Regresé apenas a tiempo para la segunda sesión y todavía escuché la tercera. Las conferencias continuarán mañana y pasado.

Luego, mientras escuchaba música (la estación de radio de música medieval que ayer compartió Diego Leal), terminé el documento sobre resolución de problemas con todo y dibujitos a mano, literalmente, los cuales hicieron reír a Dulce y al Voss. Pero no importa, porque justamente la idea es que no todos dibujamos de la misma manera y que se trata solamente de representaciones de apoyo a la comprensión. Hasta quedó bonito. Pero falta que lo revise mi crítico mayor (Pako) a ver qué opina; la primera versión (1988) está dedicada a él, y el diseño de la portada original y el título del documento son obra de Pako.

Dulce y yo nos fuimos a comer a la comida china, y luego por una nieve. Y regresamos a organizar unas cuantas actividades para esta semana; bajamos con Hermelinda para ponernos de acuerdo y terminamos la revisión de algunos documentos e información que Rubén necesitaba. Hanz se acercó para recordarme la reunión de mañana con los profes de Deportes.

Como a las seis Dulce tuvo que irse a su casa por un accidente de su sobrinito, pero todavía tuvo tiempo para entregarme un regalo que me envió su mama: queso y pan! Para las seis y media ya todos habíamos salido de la oficina.

Ya en casa me puse a hacer una quiche de espinacas, que con un poco de ensalada por un lado será una comida completa!

Y me voy a dormir muy temprano.