23 de febrero: hubo que socializar

Wednesday, February 23rd, 2011

23 de febrero de 2011

Indigestión de literatura. Figurativamente, claro. Muchas referencias a textos muy conocidos y otras tantas a otras obras y a textos especializados que tal vez un día tenga tiempo para leer y compartir. ¡Pero hoy simplemente fue demasiado!

Y no es que el mensaje o el tema de análisis sea difícil de comprender. De hecho la conferencia (todavía no era diálogo) me recordó otros contextos donde el “inventor” (pongámoslo en esos términos) se apropia o se nutre de obras conocida, clásicas, las tropicaliza y las nutre de situaciones anacrónicas para producir una visión distinta de los originales, tal vez más cercanas al público local y con un carácter festivo. Es el caso de las películas en las que Tin Tan adaptaba obras conocidas o creaba libretos en los que retomaba situaciones o diálogos tomados de otros contextos.

Mientras eso ocurría me dediqué a desarrollar un método numérico a mi estilo. Seguramente es algo que ya está en los archivos de esa área de trabajo pero para mí es un divertimento mientras estoy en un contexto de discusión que invita a la creatividad y al pensamiento autónomo. Y claro, sin la lap top a la mano para socializar o revisar pendientes, lo único es la pluma y el papel y la flojera de hacer las cosas “por las piedritas” cuando se pueden encontrar atajos para llegar al mismo punto.

Por la mañana tuvimos la inauguración formal de las oficinas de la DGSEU. Acudió mucha gente que no se había enterado de nuestra ubicación y muchos amigos que nos visitan frecuentemente. Y en ese ambiente llegó a su entrevista con el equipo formado por Anna, Dulce y yo, la psicóloga Louise Mattos. Resultó que ya nos habíamos conocido en la capilla de la universidad. Una mujer muy agradable, muy inteligente y muy abierta. Nos planteó preguntas que simplemente no estaban en nuestro espectro pero que resultarán muy útiles para definir procesos y reglas. Esperemos que acepte formar parte del equipo con las limitaciones que tenemos.

La comida del día consistió en el ambigú que se nos ofreció en el evento. Pero al medio día bajamos por un pay de dátil y un café, muy necesarios para entrar a la sesión de la Cátedra Eusebio Kino S.J. ¡Y todavía así me moría de sueño! Creo que las tres de la tarde no son la mejor hora para que yo tome clases o cosas semejantes. Recordé el curso de Matemáticas y conocimiento científico y técnico que era obligatorio en la maestría. La clase era también a las tres de la tarde (¡y duraba como tres horas!), la impartía el profesor Antonio Rivera y ocurría en el auditorio del CINVESTAV, con sillas acojinadas y cortinas que impedían el paso de la luz exterior. Mis notas de clase comenzaban con un par de oraciones que iban degenerando en líneas trazadas por una mano que se desguanzaba mientras “escuchaba” una clase que realmente me aburría. Y sin embargo algo aprendí. ¿Tendrá razón Skinner y sí podemos aprender con una grabación mientras dormimos?

 

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4 comments on “23 de febrero: hubo que socializar

  1. Elías Loyola Campos says:

    “Y en ese ambiente llegó a su entrevista con el equipo formado por Anna, Dulce y yo, la psicóloga Louise Mattos.” Pareciera que la de la voz es la psicóloga.

    En el Cinvestav, me tocó tomar Geometría con Eugenio Filloy a esa hora. Juan Recio decía:
    “Ya descubrí por qué me duermo en la clase de Eugenio: tiene la voz como la de mi papá y me recuerda cuando yo era niño y me contaba cuentos en la noche, antes de dormir.”

    Pobre Juan, además de la hora de la clase, debía sobreponerse a esos amables recuerdos.

    Pues llévalo con calma, amiga, para que ahora aprendas más que “algo”.

  2. My stuff says:

    La narrativa es la que estoy aprendiendo en la Cátedra! jajajaja
    Flaubert tiene la culpa: no sabes con certeza quién es el de la voz.

    ¿Y qué es de Juan Recio? Años sin saber de él, de Cuca, y el resto.

    Gracias, Elías!

    • Elías Loyola Campos says:

      Juan está en la FES de Cuautitlán, me dijo su hermana Adi en enero que la encontré en la Gandhi.

      A Cuca la ubiqué en el CCH Azcapotzalco hace un par de años, pero tiene más de quince que no la veo.
      El “resto” (los del Cinvestav) supongo que continúan en sus lugares. Pero con Internet te puedes acercar a la ubicación de casi todos pues en esta época es difícil tomar la decisión de jubilarse.

  3. My stuff says:

    mmm a veces a mí sí se me antoja! Pero me aburriría mucho haciendo pan, pasteles y tamales como modus vivendi! jajajaja

    A los de esa generación los he buscado sin éxito. Al igual que a Sandra y a Merchand, que conocí en la Voca 3 y quienes fueron la causa de que yo entrara a ESFM cuando mi destino (según yo y unos ojos verdes) era Arquitectura. He reencontrado a mis amigos/hermanos que me acogieron cuando llegué a FM (Filio, Lucas, el Flaco) y también a Pardavé, por ejemplo. A César y a ti por otros caminos.

    La maravilla de estos nuevos chunches!

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